Con una producción inicial de 10 millones de insectos semanales, inició operaciones la planta de producción de moscas estériles para combatir la plaga del gusano barrenador del ganado (GBG), en una acción conjunta entre los gobiernos de México, Estados Unidos y Panamá.
La inversión fue de 51 millones de dólares (mdd) y se realizó en el complejo ubicado en el municipio fronterizo de Metapa de Domínguez; sin embargo, el gobierno de Estados Unidos anunció otros 83.8 millones de dólares (mdd), para fortalecer todos los trabajos que permitan controlar el parásito que también puede contagiar al humano.
Develan placa
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, develaron la placa inaugural de las instalaciones en donde antes operó la planta de moscas estériles de la Mosca del Mediterráneo.
Se espera que desde esta parte de México se mantenga la barrera biológica para proteger al sector agropecuario y al hato ganadero.
Las instalaciones se construyeron en menos de un año, se destacó en el acto donde estuvo presente el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar.
Esfuerzo conjunto
La jefa del Ejecutivo federal reconoció que esa planta ha sido posible con el esfuerzo conjunto de los dos gobiernos, aunque “la principal aportación provino de Estados Unidos, así como su experiencia técnica y voluntad política para hacer realidad un proyecto que fortalece la sanidad animal”.
Agradeció al presidente Donald Trump por las inversiones realizadas y las anunciadas, estableciendo lo indispensable de “la cooperación para el desarrollo: sumar capacidades, compartir conocimiento, fortalecer nuestras instituciones, y construir soluciones comunes frente a desafíos que compartimos”.
“Desde Chiapas, donde comienza México, enviamos también un mensaje al mundo: la cooperación entre países soberanos siempre será más poderosa que la confrontación cuando se trata de proteger el bienestar de nuestros pueblos.
“Nuestra relación con los Estados Unidos debe seguir construyéndose sobre principios muy claros: el respeto mutuo, el diálogo, la cooperación y el reconocimiento de la soberanía de cada nación”, puntualizó Sheinbaum Pardo.
Claudia, aliada extraordinaria
Por su parte, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke L. Rollins, destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido una aliada extraordinaria y la inauguración de este complejo es una muestra de la alianza entre los dos países para trabajar juntos para enfrentar al gusano barrenador del ganado (GBG).
“Nuestros países han vencido esta plaga anteriormente y lo vamos a volver a hacer gracias al trabajo extraordinario que vamos a llevar a cabo con esta planta”, sostuvo.
Durante el evento en el que también estuvieron el gobernador del estado, Eduardo Ramírez Aguilar; el ministro de Desarrollo Agropecuario de Panamá, Roberto José Linares Tribaldos y el embajador de ese país en México, Abraham Martínez Montilla, investigadores y productores. Se dejó establecido que esta tecnología es la mejor que se utiliza para combatir al gusano barrenador, detectado también en Estados Unidos. Embajador
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald D. Johnson, quien habló en inglés y español, informó que su gobierno invertirá recursos adicionales por 83.8 millones de dólares para producir más moscas en México.
“Hoy reafirmamos la colaboración del presidente Trump y la presidenta Sheinbaum y es una demostración que cuando los países trabajan juntos, hay resultados para los pueblos”, dijo.
El coordinador de Asuntos Internacionales Agroalimentarios, Julio Berdegué Sacristán, afirmó que esta planta es un ejemplo de lo que se puede lograr cuando México y Estados Unidos ponen en el centro los intereses comunes.
Señaló que además se renueva la relación histórica que existe entre ambas naciones para proteger el patrimonio sanitario binacional.












