La situación actual de salud no puede ni debe interrumpir el ámbito de la defensa de los derechos político-electorales. Es importante que se sepa que se están haciendo tribunales y órganos administrativos para garantizar que los derechos de la ciudadanía no se afecten.
Lo anterior, lo manifestó el consejero presidente del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), durante la conferencia virtual titulada “El juicio en línea implementado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF)”, impartida por el magistrado presidente de la Sala Regional Guadalajara del TEPJF, Jorge Sánchez Morales.
En su participación, el magistrado comentó que el Covid-19 aceleró el proceso de utilización de nuevas tecnologías en la impartición de la justicia electoral, porque aunque prácticamente todos los organismos electorales del país suspendieron sus actividades, no han dejado de enviar escritos, promociones, recursos y juicios.
Tomando eso como base, el 27 de mayo que se aprobó el acuerdo general de la Sala Superior número 5/2020, por el que se aprueban los lineamientos para la implementación y el desarrollo del juicio en línea en materia electoral, respecto de los recursos de reconsideración y de revisión del procedimiento especial sancionador.
Con el juicio en línea se busca facilitar a la ciudadanía el acceso a la justicia, optimizar su impartición, modernizarla y hacerla accesible, implementando las tecnologías de la información y de la comunicación sin necesidad de salir de su casa u oficina.
Se implementó en una primera etapa por dos recursos electorales: de reconsideración y de revisión del procedimiento especial sancionador; pero se pretende que en el futuro se amplíe a todos los medios de impugnación.
En un futuro se espera también que en coordinación con el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Sala Superior, por medio de sus plataformas, los Organismos Públicos Electorales Locales (Oples) también puedan conectarse en línea con los tribunales electorales locales y las salas regionales.
El juicio en línea tiene como objetivo permitir al justiciable presentar un recurso en materia electoral desde su hogar u oficina; agilizar el trámite y resolución de los juicios; prestar un servicio a la ciudadanía a través de medios electrónicos, sin que deje su confinamiento; reducir los costos para los justiciables y para las autoridades electorales.
Desarrollar un sistema con altos estándares de seguridad autentificándose con la firma electrónica avanzada, la cual permite validar promociones y actuaciones de funcionarios jurisdiccionales.
Permite también al justiciable consultar los expedientes electrónicos durante las 24 horas del día, los 365 días del año.
Sumado a eso, reduce tiempos en el trámite administrativo; permite realizar notificaciones más rápidas vía correo electrónico; así como hacer un sinnúmero de procesos, desde la consulta de una jurisprudencia, hasta la notificación de una sentencia.
Sin embargo, la justicia en línea también presenta ciertos obstáculos como el desconocimiento del sistema del juicio en línea, para lo cual se requiere trabajar en capacitación y acompañamiento, ya que no se puede despersonalizar la atención ciudadana.
Pero más allá de conocer el sistema, hay que tomar en cuenta que sólo 18.3 millones de hogares en México disponen de internet mediante conexión fija o móvil, lo que representa un 52.9 por ciento del total nacional. Asimismo, sólo el 45 por ciento de la población tiene acceso a una computadora.
De acuerdo al magistrado también existe el obstáculo de vencer la resistencia al cambio en algunos sectores de la población, por la falta de confianza en el funcionamiento del nuevo sistema, lo que requiere consolidar la seguridad del mismo para evitar que se alteren los archivos electrónicos.
Destacó que la justicia en línea implica un avance significativo de la justicia electoral en el mundo digital, la cual desde hace 11 años fue implementada por el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa. Cumple con los estándares de transparencia y rendición de cuentas y genera una medida de seguridad y confianza.












