Juventud migra ante la falta de oportunidades

"Roberto Fuster * CP. Cada ano cientos de jóvenes chiapanecos emigran el norte del país y Estados Unidos ante la grave escasez de opciones laborales y educativas en la entidad, aseguró Carlos Rincón Ramírez, coordinador del Centro de Investigaciones Humanísticas de la Facultad de Humanidades de la Unach.

Un estudio de la Secretaría de Educación Pública (SEP), senala que de cada 100 jóvenes que están en edad de estudiar -19 a 24 anos-, solamente 10 adolescentes tienen acceso a la en educación superior.

Para Rincón Ramírez, la falta de opciones educativas en la entidad y las pocas posibilidades que tienen los estudiantes del nivel superior para finalizar sus estudios, ocasiona que busquen alternativas fuera del estado, ""tienen que migrar, pero el problema es que lo hacen de forma ilegal y exponiéndose"".

Los jóvenes, dijo, al no encontrar fuentes de trabajo en Chiapas tienen que salir a buscar mejores opciones, y una de ellas es Estados Unidos como mano de obra barata, ""de alguna manera las ofertas económicas de ese país son mejores que las que se pueden ofrecer aquí"".

Datos ofícieles senalan que Chiapas está considerado entre las 17 entidades federativas que expulsan mano de obra barata a Estados Unidos, y un alto porcentaje son jóvenes.



Realidad social

Una encuesta del Pew Hispanic Center, indica que ""cuatro de cada diez mexicanos estarían dispuestos a emigrar a Estados Unidos y dos de cada diez lo haría aun sin autorización. La propensión a emigrar -según el estudio- es más alta entre adultos jóvenes y entre aquellos que cuentan con al menos educación secundaria, lo que demuestra que la inclinación por abandonar el país no la detiene el grado escolar"".

La encuesta que se levantó en dos ocasiones distintas para validar resultados y contó con la participación en México de la empresa Consulta Mitofsky, confirma que hay una especie de migrantes de segunda generación. Ya no son sólo los campesinos más pobres y con menos ingresos quienes dejan el país, ahora lo hacen también los jóvenes con educación.

""Alrededor de 55 por ciento de los mexicanos con educación secundaria afirmaron que están considerando emigrar, mientras que la proporción disminuye a 49 por ciento entre los que han cursado el nivel preparatoria. Aun entre aquellos que han cursado estudios universitarios la idea de emigrar se ubica en 35 por ciento a pesar de que en teoría deberían de ser quienes debieran de contar con mayores oportunidades en México"".

El nivel socioeconómico no es una limitante para impedir el deseo de emigrar. ""Entre aquello mexicanos cuyas familias ganan menos de tres salarios mínimos la respuesta positiva hacia la emigración rumbo a EU se ubicó en 47 por ciento, mientras que en las clases medias baja y alta se ubicó en 45 por ciento.

Asimismo, entre las personas que pertenecen a familias con más de siete salarios mínimos, la propensión a emigrar se mantuvo en 45 por ciento, lo que demuestra que no es un asunto ligado a la clase social, indicó el estudio.



Carreras saturadas

Por otra parte el investigador de la Unach, indicó que el problema de la educación superior en Chiapas es complejo, ""se han abierto carreras saturadas tradicionales, y éstas han conllevado a la formación de profesionales que se incorporan al mercado del subempleo o al del desempleo"".

Las ofertas profesionales, mencionó, que hay en la entidad no están respondiendo a las necesidades sociales y a las características de los procesos productivos de bienes y servicios.

Reconoció que hay carreras nuevas, pero que en nada servirán para el desarrollo del estado, a lo que ejemplificó los estudios en Mecatrónica -ciencia que fusiona lo mecánico con lo computacional-, procesos de desarrollo productivo que se imparten en zonas industriales.

La pregunta -se cuestionó- es en dónde se van a incorporar los egresados en Mecatrónica en una entidad que depende económicamente del sector primario y del sector terciario comercial.

El campo es un problema pero se deben redimensionar los procesos de formación y se tienen que redisenar políticas públicas que puedan generar una vinculación de los procesos de formación en universidades, en la educación superior con los procesos productivos del campo senaló el investigador de la Unach.

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