Karla Samantha Santiago Gutiérrez, de seis años, oficialmente logró vencer al cáncer. Después de una batalla que duró cuatro años, con un total de 120 quimioterapias, de altas y bajas en su estado de salud, además de un nuevo aspirado de medula ósea que salió limpio, hoy puede decir que está sana.
Un momento verdaderamente emotivo se vivió al interior del Hospital de Especialidades Pediátricas, donde recibió todo su tratamiento.
Rodeada de aplausos de sus doctores y enfermeras, por supuesto en compañía de sus padres, Samantha tocó la campana de la victoria contra esa terrible enfermedad.
Entre aplausos y porras, familiares y amigos de su familia la recibieron a las afueras del hospital.
Con pancartas, confeti, globos, regalos, celebraron la victoria de Sam, como todos la llaman, y también reconocieron la gran fuerza y unión que han representado sus padres para ella.
Aunque un poco nerviosa, dijo que seguirá echándole ganas, seguirá cuidándose tal como dice su doctora porque la siguiente etapa es la vigilancia, que son cinco años en los que deberán estar muy al pendiente para que el cáncer no regrese.
Agradeció el apoyo de sus padres para seguir adelante y echarle ganas, al igual que sus doctores.
Dijo que ahora podrá hacer muchas cosas, porque debido a las quimioterapias debía tener cuidados muy rigurosos.
A sus amigos que aún siguen en la batalla contra el cáncer, les dijo también que le echen ganas, “porque sí se puede llegar a la meta igual que ella”.
Iris Gutiérrez, mamá de Sam, se dijo contenta y agradecida con Dios, con sus doctoras, con su familia que en ningún momento los han dejado solos.
Destacó la gran fuerza de su pequeña, que nunca se rindió para seguir adelante a pesar de tener nauseas, mareos, de tener que visitar cada semana el hospital, de no poder jugar con sus amigos.
Pidió a todos los papás y mamás que hoy siguen en la lucha contra el cáncer en un hijo, que no se rindan y que luchen juntos.
“Como padres y madres deben tomar fuerzas de donde sea, porque hoy el cáncer ya no es sinónimo de muerte.
Deben estar al pendiente en todo momento de sus pequeños”, agregó.
Recordó que debían tener muchas restricciones, ya que por las quimioterapias las defensas de Sam disminuían mucho; pero ahora podrá hacer más cosas, incluso la pequeña ya tiene una lista que quiere hacer como practicar ballet, pintarse las uñas, comer chocolate, viajar, ir a la escuela y tener un perro.
Su papá, Carlos Santiago, manifestó su alegría por ver a su pequeña ganar esa batalla, con la fe puesta en Dios para que la enfermedad ya no regrese.
Seguirán pendientes de su salud para que luego de la vigilancia tenga la alta médica formal.
Mencionó que tienen conocimiento, y afortunadamente han comenzado a llegar los medicamentos para la atención de los niños con cáncer, luego del desabasto que habían reportado a nivel nacional, por lo que pidió a todos los papás seguir luchando.
Ambos agradecieron la atención de sus doctoras, de los médicos, enfermeras, del Hospital Pediátrico, parte fundamental para ganarle la batalla al cáncer.
Comentó que fue un proceso difícil porque fueron casi tres años de no salir de casa, de no recibir visitas, para cuidar las defensas de Sam y evitar que una simple gripe se convirtiera en algo grave, lo que fue más complicado para ella, porque muchas veces no podía correr o jugar con los demás niños, sin embargo, siempre unidos lograron superar cada etapa.
Diagnóstico
Samantha recibió el diagnóstico de leucemia linfoblástica aguda a los dos años, luego de que por tres días padeciera de molestias y temperatura que no se controlaba con nada. Fue a petición de su mamá que le hicieron las pruebas para descartar si se trataba de cáncer, y desafortunadamente así fue.
Al menos el 60 por ciento de los casos de cáncer detectados en el Pediátrico corresponden a leucemias agudas linfoblásticas, mientras que el resto a tumores sólidos, dentro de los cuales los de mayor frecuencia se dan en el sistema nervioso central, linfomas, tumores germinales, renales y de hueso.
Para combatir esta incidencia el hospital trabaja con campañas de detección oportuna y educación continua a médicos de primer contacto, ya que el cáncer se puede curar si es detectado a tiempo.
Al respecto, especialistas señalaron que si este tipo de cáncer es diagnosticado durante las etapas iniciales, existe un 60 por ciento de probabilidad de curarlo.
En muchos casos se llega hasta el 70 por ciento de éxito, sin embargo, estas cifras dependerán de la constitución del paciente y su capacidad para acudir al tratamiento.
En la actualidad no existe una causa directa relacionada con la leucemia, sólo se sabe que influye la genética, además de otros factores como la alimentación, el medio ambiente y la exposición a sustancias tóxicas utilizadas en el campo.
Como padres algunas alertas que pueden detectar como posible señal de cáncer o un padecimiento, es fatiga crónica, pérdida de color, dolor huesos, fiebre sin motivo, aumento de volumen de ganglios linfáticos.












