En los últimos años, Chiapas ha registrado un incremento en la tasa de mortalidad por cáncer de mama a causa de que las personas acuden al médico cuando el diagnóstico ya es tardío. Hasta el 2020 se tiene un registro promedio anual de entre 110 y 120 defunciones a causa de esta enfermedad.
Alejandra Moreno Esponda, responsable del Programa de Cáncer de la Mujer en el Centro de Salud Bienestar Social, comentó que es importante la autoexploración para identificar cualquier anomalía en las mamas, en mujeres principalmente, pero también en hombres con antecedentes familiares.
Problema
Desafortunadamente, muchas mujeres por usos y costumbres no tienen ese hábito de conocer su cuerpo y autoexplorarse con frecuencia para identificar cualquier cosa fuera de lo normal, como bolitas, inflamaciones, deformaciones, alteraciones en la piel, salida de sangre o líquido, entre otros factores.
Enfatizó que de identificar cualquier anomalía, como las mencionadas, se debe acudir inmediatamente al médico de cabecera para que realice una valoración y recomiende los estudios correspondientes, y de ser necesario, se canalice con un especialista. No hay que automedicarse ni dejarlo pasar.
Las autoexploraciones se recomiendan empezar a realizarlas a partir de los 25 años de edad, aunque no exenta a las jóvenes menores de edad, también lo pueden hacer por prevención.
“Lo ideal es de los 20 años en adelante; se hace principalmente del tercer al quinto día después del ciclo menstrual, y con el médico ginecólogo cada año”. Esto debe ser parte de la vida de toda mujer, ya que algunas enfermedades -como el cáncer de mamá- no presenta síntomas físicos hasta que han avanzado.
En caso de detectar, por ejemplo, una bolita en una mama, si es menor de 40 años lo ideal es hacer un ultrasonido por la densidad del seno. Si se trata de una mujer mayor de 40, se realiza también un ultrasonido y agrega una mastografía, la cual sirve para detectar lesiones sospechosas de cáncer.
Después de realizar los estudios correspondientes, según los resultados, la única forma de confirmar o detectar si se trata de cáncer es con una biopsia.
Mencionó que la alimentación es básica para la prevención de enfermedades, y no sólo para el cáncer de mama, porque si bien no hay una dieta específica para evitar cada padecimiento en particular, sí contribuye a que el cuerpo reaccione y enfrente de mejor forma las enfermedades.
Para el cáncer de mama y cervicouterino se recomienda comer alimentos ricos en antioxidantes y betacarotenos, estos son aquellos de color rojo, amarillo, naranja y verde.











