Tuxtla Gutiérrez enfrenta vulnerabilidad climática y problemas en infraestructura urbana, mismos que salen a relucir en temporada de seca y en temporada de lluvias. Para Daniel Pineda Vera, integrante del colectivo Helio Master, esta situación es el resultado acumulado de décadas de decisiones que han ignorado y violentado el entorno natural de la ciudad.
“Es el reflejo de los grandes errores que todas las ciudades cometen”, afirma Pineda Vera.
Aseguró que se han construido invadiendo las laderas, embovedando los ríos y tomando la naturaleza como si fuera un estorbo. Lamentó que se haya aspirado a replicar modelos de desarrollo ajenos a nuestro territorio tropical.
Río Sabinal
El activista explicó que el problema más notorio es el desbordamiento del río Sabinal en temporada de lluvias, sin embargo la causa principal radica en las más de 33 microcuencas que lo alimentan y que han sido invadidas y modificadas.
La pérdida de superficie de absorción es causada por la gran cantidad de asentamientos, muchos inicialmente irregulares en el norte y sur de la ciudad, lo que ha propiciado que cuando llueve el agua no se absorbe y termina colapsando la parte baja de la ciudad.
Frente a esta crisis, Pineda Vera expuso que una acción que contribuiría es el uso de concreto permeable en lugar de hidráulico, esto permitiría absorber agua, menguar los caudales y recargar los mantos freáticos.
Medidas
Otra medida viable sería la instalación generalizada de sistemas de captación de agua de lluvia en las colonias, lo que ayudaría a mitigar tanto el problema de escurrimientos como el del desabasto de agua potable.
Pineda Vera reconoció que aunque ha sido difícil lograr acercamiento con las autoridades para visibilizar este contexto, existe un trabajo colaborativo con empresas, instituciones, colectivos, especialistas y universidades para trabajar en conjunto para la rehabilitación del río Sabinal.












