La capital y Tapachula con más casos de tuberculosis

Al cierre del 2020, Chiapas se colocó en el doceavo lugar en incidencia de tuberculosis a nivel nacional. Tuxtla Gutiérrez y Tapachula son los municipios que registran una alta carga de personas con esta enfermedad.

Ante este panorama, Christian Córdova Solís, coordinadora estatal de Microbacterosis de la Secretaría de Salud, comentó que la dependencia busca aumentar la búsqueda activa de casos, con el objetivo de diagnosticar, tratar y curar a las personas, y así cortar la cadena de transmisión y disminuir la mortalidad de una enfermedad que es curable si se detecta a tiempo.

Indicó que la tuberculosis más frecuente es la pulmonar, con más del 90 por ciento de la incidencia, que es la forma infectante y de mayor importancia epidemiológica; sin embargo, existen otras, como meníngea, miliar (que se previenen con la vacuna BCG en niños), ganglionar, renal, genital, ósea e intestinal.

Enfatizó que algunas de estas pueden ser muy graves o mortales para la salud si no se detectan a tiempo; como la miliar o diseminada, que es cuando el virus accede al organismo y por medio del torrente sanguíneo viaja a varias partes del cuerpo, provoca fiebre, tos, pérdida de peso, los síntomas depende qué zonas invada.

Si este tipo de tuberculosis llega a la médula puede provocar anemia grave, incluso simular una leucemia; por eso algunos médicos la llaman como la gran simuladora, porque dependiendo qué parte del organismo se vaya encontrando, se puede pensar en cáncer y otras enfermedades antes de tuberculosis.

Por ello, el personal de salud de las instituciones públicas y privadas deben tener presente que la tuberculosis existe, es una enfermedad endémica de Chiapas y que puede ser un diagnóstico diferencial con muchos tipos diferentes de enfermedades, incluyendo el covid-19.

Otra forma grave de tuberculosis es la meningia, sobre todo en niños menores de cuatro años; no diagnosticada o diagnosticada de manera tardía puede ser mortal o tener un deterioro bastante importante de la calidad de vida. Puede provocar convulsiones, pérdida de la conciencia, fiebre.

Además del riesgo de fallecer puede provocar secuelas de por vida, como dificultad de hablar, caminar y hacer otras funciones. Considerando que son pequeños, esto sin duda genera un gran impacto en la salud y en la vida.

Además, hay otra cepa denominada tuberculosis farmacoresistente que sí es curable, pero el tratamiento puede durar hasta dos años, porque los cuatro fármacos que usan para la tuberculosis sensible no hacen el mismo efecto, por lo que tienen que adquirir medicamentos fuera del país.