"Patricia de los Santos * CP. La cárcel brasilena Carandiru, cuyas instalaciones y trato a los presos dieron origen a una serie de protestas que culminaron con su cierre definitivo, lo cual que hasta inspiró un filme del mismo nombre, tiene su ""pequena"" réplica en Chiapas: la Cárcel Distrital de Chiapa de Corzo.
Esta cárcel hace estremecer a cualquiera. Quien se asoma en las rejas, primero se encuentra con uno o varios ""maras"" quienes ante las curiosas miradas, se ponen a hacer sus senas y a ensenar sus tatuajes; si perciben que no hubo eco de extraneza o intimidación se apaciguan un poco.
Ya adentro de este lugar, aparece el ""preciso"" y los ""maras"" se disuelven. Al final un cuarto de 4x5 metros donde viven 16 internos, ahí platican su situación. Lo primero que narran es lo que pasó el viernes: ""No hubo intento de fuga, sino una rina entre policías municipales y presos que fueron surtidos de 'trago' por los propios policías"".
""La policía no se da a respetar, porque si no surtieran desde un principio a los internos, éstos después nos les exigirían tanto"", senalan.
En el único pasillo, una madre amamantando en un espacio de 1x2 metros, también está otro grupo de presos, quienes amontonados intentan ver el televisor, al fondo un joven haciendo sus cigarrillos de marihuana, sin inmutarse por las visitas.
En uno de los tres cuartos más grandes, hay dos que miden 2x1 metros donde viven hasta 15 presos, están los 16 habitantes contando lo que viven:
""No somos unas peritas en dulce, pero las condiciones donde estamos son inhumanas. No es una cárcel donde estamos, es un chiquero"".
La cárcel que colinda con dos escuelas primarias y la Presidencia Municipal, tiene una capacidad para 30 internos, pero en la actualidad alberga a 120 presos de distintos municipios y estados.
Entre un coro de toses y gemidos de dolor, (20 por ciento de ellos están enfermos de gravedad) amontonados en su cuarto los presos cuentan que es imposible seguir viviendo en esas condiciones, al lado de los tambos de basura, con el registro de drenaje destapado y con un ""cucarachaje"".
""zCómo vamos a readaptarnos en estas condiciones?"", preguntan.
Los internos, la mayoría procesados, carecen de áreas verdes, talleres, servicio médico de calidad, servicio jurídico, material de limpieza, cocina y sobre todo de espacio. Un solo bano es utilizado por los 120 presos, quienes padecen constantemente de diarrea, gripe, tos y gastritis.
""Nos llevan al médico y sólo nos dan pomadas y una pastillita y ya con eso quieren que se nos quite todo"".
La escoria
Todos los que están en ese lugar fueron acusados de cometer algún tipo de ilícito y aunque no han sido sentenciados consideran que por humanidad no pueden seguir viviendo en esas condiciones.
""Ante todo somos seres humanos con familia, merecemos un trato digno, por eso también pedimos la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, porque aquí por más diálogo que pedimos con el alcalde de Chiapa de Corzo, Francisco Molina, nunca nos atiende y mientras nuestras necesidades crecen, nos enfermamos más, peleamos más"".
Que los quemen vivos
Si hay un funcionario del Ayuntamiento chiapacorceno que sin duda no sería bien recibido en el interior de este reclusorio, es el jefe del Departamento Jurídico, Arturo Coutino Ruiz, quien el viernes pasado, en la rina, gritó a las afueras de la cárcel, ""tírenles unas latas de gasolina y échenles lumbre a esos hijos de la chingada y van a ver cómo se calman"".
Y después los reclusos dijeron que el mismo jurídico dijo enfrente de ellos, en la presencia de aproximadamente 200 elementos policiacos: ""Para calmar a éstos mátenlos de sed y hambre, van a ver si siguen haciendo sus numeritos"".
""Aquí matamos muchas veces, sobre todo los que no sabemos alguna manualidad para practicar dentro del penal, aquí nos la pasamos sentados en el piso, imaginando cómo vengarnos de la sociedad, de la justicia, matamos, pelamos y comemos a los que nos metieron presos. En una hora nosotros ya acabamos con nuestros enemigos en nuestra imaginación, nos llenamos de odio, sobre todo porque no tenemos en qué entretenernos"".
En está cárcel el 70 por ciento de la población es adicta a algún tipo de droga, lo que ocasiona que existan diversos conflictos por su introducción, venta y consumo.
La Justicia
""Quien no paga no sale libre, quien no 'se mocha' no ve agilidad en su proceso. La justicia en Chiapas ha llegado a tal grado que son nuestras propias familias quienes le están haciendo la chamba, buscan a los testigos, arreglan las citas, el Juzgado Mixto de Primera Instancia está muy mediocre en su trabajo, los procesos están muy tardados, las pruebas no las hacen valer, se nos juzga conforme a las palancas que tengamos"", senalaron.
Este lugar está lleno de contradicciones, por una parte, en ocasiones hacen una revisión ligera a las personas que ingresan al lugar y por la otra, quitan el calzado a algunas visitas, por considerarlo ""calzado ideal para introducir objetos o sustancias prohibidas"".
""Ya ni en los penales de alta seguridad entra la visita descalza. Creemos que más que todo es una humillación, porque los que estamos aquí, la mayoría somos de escasos recursos económicos, carecemos de alguien que nos defienda, a duras penas uno que otro sabe leer, no podemos defendernos de este tipo de humillaciones hacia nuestras familias"", indicaron.
La mayoría en este penal, está siendo procesado, ""ni se nos determina si somos culpables o inocentes, pero mientras tanto ya vivimos como los peores delincuentes, en un chiquero"".
Hay un interno que lleva cinco anos viviendo en este lugar, ""todo tengo entumido, si uno entra sano, sale uno enfermo, no sólo del cuerpo sino de la mente"".
No vamos a esperar la cárcel nueva
Aunque tienen conocimiento que el Gobierno del Estado pretende construir una Cárcel Distrital en Chiapa de Corzo, los internos aseguran que no esperarán a que ésta se construya para cambiar su vida, ""no, eso de la cárcel nueva desde cuándo está, irá a estar lista por ahí del 2007 y nosotros ya no aguantamos vivir así, queremos que mejoren nuestras condiciones pero ya, pedimos diálogo inmediato con el alcalde, no vamos a esperar, nos vamos a ir de aquí a la buena o a la mala, es nuestra última palabra"", concluyeron.
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