La Carreta de San Pascualito

En Tuxtla, San Pascual Bailón es uno de los santos más venerados, cada año decenas acuden a su fiesta. Diego Pérez / CP
En Tuxtla, San Pascual Bailón es uno de los santos más venerados, cada año decenas acuden a su fiesta. Diego Pérez / CP

El día de muertos es la temporada perfecta para recordar algunas leyendas urbanas que han circulado desde mucho tiempo atrás en nuestras ciudades. Que han sobrevivido a la modernidad, cambiando ciertos elementos, pero no su esencia, causar miedo entre aquellos escépticos.

Tuxtla Gutiérrez tiene su propia leyenda que ha sobrevivido décadas pasando de generación en generación, con personas que incluso dicen haber sido testigos cuando eran niños o adolescentes porque sus mamás, papás o abuelos les contaron el relato.

Se trata de la leyenda de La Carreta de San Pascualito, que dicen sale a recorrer las calles de la capital durante la madrugada para llevarse las almas de aquellas personas enfermas, pero también de quienes se “portan mal”, que viven en la fiesta, en adicciones, niños mal portados, incluso, esto según cada familia.

Antecedentes

Roberto Ramos Maza, promotor cultural con varios años de experiencia y presidente de la asociación civil Bicentenario de Chiapas, comentó que hubo una relación entre un culto que se daba en en el templo de San Marcos por parte de los zoques, en la época colonial, seguramente hacía un ancestro, y que era un esqueleto.

Esto era bastante conocido; este culto colonial encontró una simbiosis con la llegada del culto a San Pascual Bailón, incluso existe un libro de Carlos Navarrete; al ser consagrado y ser canonizado, se mandó la notificación y se puso de moda.

Ese proceso exacto de simbiosis, de ese culto al esqueleto en San Marcos con San Pascual Bailón “no se específicamente los detalles de las fechas”, pero se estima que fue a fines del siglo XIX, es que comenzaron a surgir las primeras versiones de la leyenda.

Más porque a principios del siglo XX ese culto fue expulsado de San Marcos y como tenía muchos devotos, sobre todo entre gente del mercado, quienes se identificaban de alguna forma, fue llevado al templo del Calvario, pero también salió para llegar a su lugar donde está actualmente.

Aunque se dice que cuando salió de San Marcos hubo una etapa que todavía es oscura, entre el que esqueleto real y el esqueleto de madera que ahora hay. Se cuenta que el de madera se puso dentro de un carretón para ser transportado.

Epidemias en Tuxtla

Esa acción fue la que dio pie a la leyenda, relacionado también a que en el siglo XIX en Tuxtla se dieron varias epidemias, sobre todo de cólera, que cobraron muchas vidas. Los cuerpos de esas personas eran llevados en una carreta para su entierro.

“Así se comenzó a decir en las noches que si se oía un carretón era San Pascualito recogiendo las almas, que era señal mal agüero, sobre todo para los enfermos”. Sobre las epidemias en el siglo XIX también hay referencias y documentación.

Seguramente de todos esos hechos, sin saber con certeza el orden, fue surgiendo la leyenda de la carreta de San Pascualito, en su forma de esqueleto, que se decía recorría las calles empedradas de Tuxtla para llevarse las almas incluso de quien se asomara o saliera a verla.

El maestro destacó que este relato solo ha circulado en Tuxtla, en ninguna otra ciudad se ha comentado sobre la carreta de San Pascualito, a diferencia de La Llorona o La Tisigua. Además, dice que nada tiene que ver con el día de muertos, pero mucha gente suele revivir este relato.