El arqueólogo del Centro Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Chiapas, Eliseo Linares Villanueva, declaró que se tiene la hipótesis o la creencia de que la ciudad de Tuxtla Gutiérrez está montada sobre un asentamiento prehispánico.
Señaló que existen hallazgos realizados desde 1983 por el restaurador Jorge Acuña Nuricumbo, quien es el que dejó reportes y algunas piezas que están resguardadas en el Museo Regional de Chiapas.
Hallazgos
De hecho, dijo, para Tuxtla Gutiérrez se habían trabajado zonas en donde habían restos arqueológicos visibles que no habían sido descubiertos y que fue gracias a los arqueólogos de la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo en 1960 que se realizó.
“Trabajaron una zona de montículos que existían en la décima poniente entre primera y segunda norte que eran predios particulares, pero prácticamente todo desapareció a no ser por la colina en donde se construyó el barrio San Roque en donde se encuentra una iglesia que al parecer podría haber taludes de algún edificio importante”, señaló.
Explicó que de confirmarse, San Roque debió haber sido lo que los arqueólogos le llaman la “Acrópolis” con sitios importantes zoques, construidos de forma octagonal o “axial” sobre calzadas. “Eso fue algo característico de los españoles, el de utilizar las pirámides para montar sobre ellas los principales templos cristianos”, aseguró.
También tienen la creencia de que están aquí los principales restos de la antigua civilización Zoque puesto que la ciudad actual sigue los trazos que tienen los sitios arqueológicos importantes. Los edificios estaban montados sobre calzadas, algunos de los más importantes habrían estado en la iglesia de San Marcos, la presidencia y el Palacio de Gobierno, ya que la topografía así lo demuestra. Después de esto está la plaza central de los sitios prehispánicos que debe ser lo que es actualmente el Parque Central de la capital chiapaneca.
Sin embargo, el experto sostuvo que para determinar en realidad todo esto se tendrá que hacer más excavaciones, pero hay evidencia de que sí hubo ocupación prehispánica en San Roque y los restos deben estar por debajo de la iglesia.
Aunque no se tiene planeada ninguna excavación al no haber evidencia de restos visibles, se tendría que formular un proyecto para hacer la búsqueda, por lo que el arqueólogo sugirió aprovechar las obras municipales y dejar las denominadas “ventanas arqueológicas”, que aunque son difíciles de conservar se puede hacer como las que existen en la Ciudad de México, con perforaciones cuadrangulares.












