La continua transformación de los “Hombres Ilustres”

La continua transformación de los “Hombres Ilustres”

El secretario de Medio Ambiente de Tuxtla Gutiérrez, Alejandro Mendoza Castañeda, informó que en la remodelación de la Calzada de los Hombres Ilustres no se talará ningún árbol del lugar, solamente se transplantarán ejemplares de dicho sitio a otros, por ejemplo, al vivero de Caña Hueca.

Comentó que solamente se han derribado ocho árboles secos de mango, los cuales se encontraban a orillas de una de las bardas del Jardín Botánico, una situación donde se previó que en la futuro dañará dicha barda.

“Se está rescatando las jardineras argentinas y a una especia de flora introducida las cuales serán introducidas en otros sitios; un ingeniero ambiental nos está apoyando en la transplantación para que sea haga de la mejor manera”, puntualizó Mendoza Castañeda.

El objetivo principal de la remodelación es brindar un toque cultural, familiar, interactivo y ambiental a dicho corredor, donde se pretende realizar un foro hundido, cambiar la entrada del lugar, instalar nuevo mobiliario urbano, además de dejar un piso informe, es decir, que los escalones serán retirados.

Los bustos de los hombres ilustres serán removidos de su actual lugar para incorporares en otro sitio de acuerdo al proyecto de remodelación, donde podrían instalarse en esa misma zona o en otro punto de la ciudad.

Anteriormente el sitio donde ahora se encuentra la calzada de los Hombres Ilustres era un finca a principios del siglo XX, luego fue adquirida por el Ayuntamiento capitalino entre los años de 1914 y 1915, para dar lugar al Parque Madero.

Los colonos más antiguos de la inmediaciones cuentan, que ahí era un punto de convivencia familiar, el rió Sabinal era aún limpio por lo que muchas personas acudían a recrearse, luego fue creada una especie de pozas artificiales donde el remanente del agua se estancaba y se creaba una especie de albercas.

Incluso, actualmente se hallan unas piscinas en el lugar; a inicios de la década de los 50’s el sitio vivo tal vez su mayor transformación arquitectónica y cultural, ya que se comenzó a construir el Museo de Historia Natural junto al Jardín Botánico.

Donde hoy se encuentran el Centro de Convivencia Infantil, primeramente fue el primer Zoológico como tal de Tuxtla Gutiérrez, teniendo como pionero a Miguel Álvarez del Toro, el momento de mayor auge del sitio.

Quienes conocieron aquel recinto y aún viven para contarlo comentan que todos los días era una algarabía muy sana. Sin embargo, con el crecimiento de la urbe el lugar so volvió solitario y oscuro, volviéndose un foco de inseguridad.

En la pasada administración estatal se realizaron “tapetes lúdicos” para regresar el toque familia al lugar, el gusto fue efímero y las instalaciones de las mismas quedaron abandonadas e inservibles.