El presidente en Chiapas de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Manuel Pardo Pastrana, advirtió que un porcentaje de empresas locales estará en riesgo de irse a la quiebra en los próximos meses, tras la aprobación que realizó la autoridad para subir un 15 % el salario mínimo.
En su opinión, no era momento de elevar este concepto de 123.22 a 141.70 pesos, pues el país atraviesa la recesión económica más grande de la era moderna, donde se perdieron miles de empleos por la emergencia sanitaria.
Inflación
El organismo, pero a nivel nacional, tenía como propuesta del nuevo salario mínimo 135 pesos con 64 centavos que equivaldría al cuatro por ciento de aumento, tomando en cuenta lo que subirá la inflación para el siguiente año, sin embargo, la decisión que se tomó por la parte oficial será contraproducente y no abonará a que el valor adquisitivo pueda ser mayor.
En Chiapas, recordó, la mayoría son micro y pequeñas empresas, es decir, el aumento al salario mínimo arrastrará una ola inflacionaria, debido a que tendrán que ajustarse impuestos sobre nómina, el Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y hasta el de Infonavit.
“Creemos que habrá un cierre importante de empresas o, por lo menos, van a perderse más empleos; la recuperación será más lenta por esta decisión que se tomó en el peor momento”, remarcó.
Pardo Pastrana aclaró que fue la misma Coparmex la que propuso el aumento salarial por arriba de la inflación hace unos años, para que los empleados recuperaran su valor adquisitivo, sin embargo, en aquel momento México tenía un crecimiento significativo, contrario a la recesión que hoy se vive.
Otro problema que reflejará dicho aumento en el estado, advirtió el líder del sector, es el incremento en las actividades económicas de manera informal, debido a que un pequeño empresario no tendrá la capacidad para subsidiar ese gasto y optará por tener a sus trabajadores sin seguridad social o fuera de cualquier rastro fiscal.
Los empresarios de la Coparmex y del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) se mantienen en estudios, a través del área jurídica, para buscar una ruta estratégica que les permita combatir la decisión que se tomó en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos; de lo contrario, no tendrán más opciones que acatar la iniciativa.
“Lo que se tiene que hacer por parte de la autoridad local es fortalecer la economía local, a través de los contratos, la proveeduría y servicios con las empresas que sean chiapanecas”, dijo.
Preocupa crisis
Por otra parte, el presidente en Chiapas de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), Guillermo Acero Bustamente, expuso que el cierre de actividades de este sector en el centro del país resulta preocupante ya que es una situación que se puede replicar en la entidad.
Expuso que, la industria restaurantera lamenta y ve con profunda preocupación el nuevo cierre de actividades del sector en el Valle de México, limitándolo sólo a las entregas a domicilio. Esto provocará una crisis irreversible, impactando la economía de miles de familias.
La información fue dada a conocer a nivel nacional por la Cámara, luego de la conferencia de prensa que dio el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, en compañía de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum y el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, donde se anunció el semáforo rojo con el cierre de las actividades no esenciales del 19 de diciembre al 10 de enero.
En este contexto, los empresarios expresaron que esta noticia se realizó sin previo aviso que permitiera a los restaurantes mover o terminar su inventario, lo que provocará pérdidas millonarias, ya que el sistema de delivery no es suficiente para canalizar sus productos como son los perecederos.
La industria indicó que entiende la necesidad de bajar los contagios y hospitalizaciones, por ello, desde que inició la crisis de salud, el sector restaurantero ha sido parte de la solución.
Por tanto, ha implementado estrictas medidas de higiene, por lo que los establecimientos formales son seguros.
Las propias autoridades han expresado que la fuente de contagios radica en las reuniones y fiestas privadas. Este nuevo cierre alienta el incremento de los eventos privados y la venta informal de comida en la calle.
En el caso de Chiapas, Acero Bustamante dio a conocer que es una situación que pone en jaque al sector, ya que se podría llegar a ese extremo en caso de que la población no tome las medidas necesarias.
Por ello, expresó que “es urgente implementar medidas radicales en Tuxtla contra los que no aplican u observan el protocolo de salud”.
Asímismo, consideró necesario que las autoridades hagan valer la ley y se apliquen multas a las personas que no usen el cubrebocas.
“Esto se debe hacer para no dañar a las unidades económicas responsables, es la autoridad la que debe actuar ahora más que nunca, es muy necesario”, finalizó.












