"El empresario Carlos Slim augura un destino sombrío para el país: desplome del PIB, niveles de desempleo nunca antes vistos, quiebra de varias empresas. Justo el tipo de escenario que el presidente Felipe Calderón calificó hace unos días como ""catastrofismo"" sin fundamento. zQué visión se acerca más a la realidad? Doce familias mexicanas en el norte, sur y centro del territorio nacional nos lo dirán a partir de hoy, a través de este periódico, en el transcurso de los meses que dure la crisis económica.
Hasta ahora, los medios de comunicación han difundido una interpretación de la crisis desde la voz de instituciones financieras o gubernamentales -Banco de México, empresas calificadoras, Secretaría de Hacienda, organizaciones de la iniciativa privada-, grupos e individuos que sin duda ofrecen información útil, pero no suficiente para entender por completo la profundidad del problema. Fríos datos de inflación, tipo de cambio, tasa de desempleo, pertenecientes al deshumanizado mundo de la macroeconomía.
La situación amerita un periodismo más cercano a las personas, que refleje con nombres y apellidos su acontecer diario, historias reales que muestren la supervivencia más allá de las generalidades. Testimonios que den cuenta del impacto -en un municipio rural mexicano, en una ciudad mediana o en la gran metrópoli- de un contexto surgido en los despachos de ejecutivos transnacionales.
Es por esa necesidad que seguirá durante al menos un ano y medio la vida de 12 familias mexicanas cuyos integrantes nos dirán, mes con mes, cómo afecta la crisis económica mundial, por encima de sus propios bolsillos, su existencia cotidiana. Usted, a través del papel que sostiene en sus manos o de nuestra página en internet en la que navega, podrá conocer los perfiles de esas personas, la forma en que sortean la crisis e intercambiar las opiniones que tenga al respecto.
Gracias a las posibilidades de las nuevas tecnologías podremos seguir el devenir de estos paisanos nuestros y sus peripecias para enfrentar esta situación. Las vivencias de estos protagonistas.
Estamos conscientes de los límites del ejercicio, pues su valor es más antropológico que estadístico. Sabemos que no proporciona indicadores cuantitativos que dimensionen el tamano del problema; sin embargo, sí complementa la deficiencia cualitativa de las encuestas y los análisis económicos. Es una premisa periodística básica que mientras más variados sean los ángulos en que se observe una realidad más precisa será la comprensión de dicho acontecimiento o proceso.
De manera paralela, y para no renunciar a conocer una percepción general de los mexicanos sobre la crisis, el diario mostrará también periódicamente estadísticas que validen o contrasten la visión de las familias presentadas en estas páginas y en pantalla. Así, dejaremos en manos del lector la posibilidad de cotejar percepciones individuales con la perspectiva más amplia y éstas, a su vez, con el discurso de las élites.
zQué tanto habremos de llorar, como dice Slim? Es una pregunta que toca responder a todos los mexicanos. (El Universal)
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