Desde hace más de 30 años Fernán Pavía Farrera ha investigado y aplicado una posible cura contra el padecimiento del asma, donde cada vez el número de pacientes que obtiene obtienen buenos resultados aumenta, dentro de sus archivos se encuentran aproximadamente mil radiografías de personas tratadas plenamente.
En el archivo actual de movimiento se encuentran 400 nuevos expedientes de niños y 400 de adultos, mismos que han sido diagnosticados con asma pero a partir del tratamiento asignado por Pavía Farrera el éxito ha sido sorprendente.
Sentado en su modesto escritorio y junto a su computadora, en la cual trabaja en su próximo libro; Don Fernán cuenta que ha dedicado años de su vida a esta investigación por lo que el tema que últimamente le agrada e interesa conversar es sobre el asma.
“Aproximadamente a los tres días de tratamiento los niños comienzan a sentir mejoría en su padecimiento, en cambio los adultos más o menos entre los siete y 10 días sienten cambios en sus síntomas”, narró Don Fernán, quien es médico de profesión y cronista por pasión.
La enfermedad del asma consiste en la aparición de episodios de dificultad respiratoria, normalmente acompañados por tos, chiflidos al respirar, sensación de ahogo, entre otros. Dichos síntomas pueden variar entre infantes y adultos.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) esta enfermedad la padece más la población infantil que la adulta, siendo 235 millones de personas registradas con esta enfermedad en el todo el mundo.
Pavía Farrera considera que actualmente las instituciones de salud en el país utilizan curas paliativas para detener este padecimiento, tratamientos que solamente disimulan los síntomas, sin siquiera investigar de fondo la verdaderas causas de esta enfermedad.
“Muchos de los casos han sido tratados con antialérgicos en las instituciones de salud, este tipo de tratamiento es paliativo porque solo busca contrarrestar los síntomas pero en ninguna de las instituciones se ha pensado el por qué se presentan los síntomas asmáticos o alérgicos”, abundó el médico alergólogo.
Con los años de estudio enfocados en este mal, Fernán Pavía considera que esta infección crónica está retenida en el sistema de defensa de los ganglios, aquellos adheridos a los bronquios en lo que se llama el mediastino (compartimiento anatómico ubicado en el centro del tórax).
“Allí hay un sistema de ganglios de defensa y es donde se encuentra retenida la infección crónica que produce las respuestas alérgicas. Entonces en los tratamientos médicos que estamos brindado se evitan totalmente los antialérgicos, nuestro tratamiento es a base de un antibiótico”, puntualizó el también cronista de Tuxtla Gutiérrez.
Agregó, que en los casos de pacientes tratados no se han presentado consecuencias tanto en el hígado, en los riñones, en la sangre ni en su coagulación, ni en otras partes del organismo.
Lo anterior es un caso halagador, porque el tratamiento de Pavía Farrera requiere la toma del antibiótico durante seis u ocho meses. Dicho antibiótico se trata de la Rifampisina, uno de los medicamentos utilizados para el tratamiento de la tuberculosis.
“Pero actualmente este antibiótico solamente se encuentra en una farmacia, de lo cual ignoro; y en todo el comercio farmacéutico en Chiapas no se encuentra otro medicamento antituberculoso. Sin embargo, con el uso de la Rifampisina los resultados son asombrosos”, finalizó Fernán Pavía.
Con la mirada fija hacia la ventana de su consultorio rememora las veces que planteó este tratamiento a las autoridades de salud del estado hace muchos años, las cuales fueron ignoradas, incluso, se la propuso a la administración de Andrés Manuel López Obrador, cuando éste era jefe de Gobierno del Distrito Federal, pero sucedió lo mismo.
Hoy Don Fernán se siente satisfecho con su investigación y con su tratamiento que a sido exitoso en casi dos mil pacientes; existe una red de pacientes que entre ellos se recomiendan a Pavía Farrera por lo que aún brinda consultas, pero está disponible para cualquier persona que los busque.












