La decisión del papa fue una sorpresa: FAE

La decisión del papa fue una sorpresa: FAE

El obispo emérito de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel, de 80 años de edad, afirmó que lo tomó por sorpresa aparecer en la lista de 13 nuevos cardenales nombrados por el papa Francisco, este fin de semana. 

La información fue difundida a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en un comunicado que fue signado por Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey, en su calidad de presidente del organismo eclesiástico.

En entrevista telefónica, Arizmendi Esquivel consideró que su nuevo cargo honorífico es un reconocimiento a su trabajo como obispo de Tapachula y de San Cristóbal, “nunca me lo esperaba (el nombramiento). Me tomó por sorpresa. Totalmente. Esta mañana estaba yo empezando mi oración y en mi oración siempre veo lo que dice el papa los domingos y empiezo a ver muchos correos, y confirmé que así era, pero me tomó por sorpresa”. 

Añadió que seguirá viviendo en Toluca, Estado de México, porque “para para mí ya no hay mayor cambio; repito, no me implica mayores cosas. Obviamente, si Dios permite tendré que ir a Roma a finales de noviembre para recibir el nombramiento, pero nada más”. 

Insistió en que su nombramiento “es como un reconocimiento al trabajo hecho en Chiapas y Toluca, y lo quiero compartir con la Iglesia en Chiapas y en Toluca porque el trabajo no lo hace uno solo, lo hacemos juntos”. 

Del ahora cardenal destaca su trabajo con los migrantes como obispo de Tapachula y luego con los indígenas en San Cristóbal; en Toluca, con las comunidades campesinas e indígenas. “Para mí ha sido un camino que Dios me ha puesto, y repito, este título es un reconocimiento a uno, pero yo soy deudor de mi pueblo, de mis raíces, de mi familia  y deudor de Toluca y de Chiapas”.

Arizmendi Esquivel pidió a los católicos de Chiapas que “se sientan como parte de este reconocimiento porque, repito, ni sacerdotes, ni diáconos, ni catequistas, ni comunidad trabajan solos, trabajamos juntos. Este reconocimiento para su servidor es también para ellos”, dijo Arizmendi Esquivel.

“Soy lo que soy por Dios y por la comunidad. No quiero atribuir esto a méritos personales, sino como un reconocimiento a la labor que como Iglesia juntos hemos estado haciendo. Repito, que lo gocen, lo sufran y lo sigamos apreciando y valorando de esta manera”.

Reconocimiento

En este sentido, monseñor Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, manifestó su beneplácito con el hecho: “Nos alegramos por su nombramiento ya que sirvió durante muchos años a esta provincia de Chiapas y encomendamos a Dios su nuevo servicio”.

Apuntó también que el próximo cardenal de origen mexiquense no podrá participar con derecho de voto en caso de un conclave para elegir a un nuevo papa, pero que debido a su amplio conocimiento en la materia podría ser considerado como consejero en temas de la pastoral indígena.

El nuevo cardenal mexicano nació el 1 de mayo de 1940 en el Estado de México. De 1991 al 2000 fue obispo de Tapachula, en sustitución de Luis Miguel Cantón Marín, quien falleció en un accidente aéreo en Tuxtla Gutiérrez, a donde había viajado para recibir al papa Juan Pablo II. En caso de una elección, la iglesia tiene sus normas y las respeta, por lo que al llegar a los 80 años (los cardenales) ya no tienen derecho a voto, pero conservan el titulo cardenalicio.