La doctrina social católica

"El Presidente Vicente Fox inauguró ayer el Seminario Continental para América, mediante el cual la Iglesia busca el fortalecimiento y la divulgación mayor de la doctrina social católica, compendio de principios y normas para el mejoramiento de la vida personal e instrumento de evangelización.

Es plausible que la Iglesia católica dedique sus afanes no sólo a la confortación de las angustias que agobian al hombre por su mortalidad y el fortalecimiento de su fe católica, sino que también se preocupe por proporcionarle valores y normas para que se sobreponga a sus flaquezas y tenga referencias morales y convicciones arraigadas para convivir fraternalmente y para superarse personal y profesionalmente.

Así se afirman los vínculos familiares y se consolida la unidad nacional. La superación personal multiplicada culmina en la superación social y nacional.

Debemos ver con toda consideración estos empenos, con el mismo interés con que consideramos el quehacer de grupos diferentes, aun no católicos, que comparten similar preocupación por el bienestar de todos y el avance sostenido de la nación.

A la Iglesia católica le importan cuestiones que se han debatido con amplitud, que provocan polémicas encendidas y que están todavía muy lejos de lograr algún consenso. Temas como el aborto y la eutanasia son inseparables de los sentimientos religiosos y de las posiciones morales, filosóficas, legales, sociales y científicas. Para la Iglesia son inadmisibles, como lo son también la homosexualidad y el divorcio, pero son hechos que no han podido ser contenidos y que tienen partidarios que también exponen con libertad sus razones.

La aplicación de la doctrina social de la iglesia en asuntos que tienen una vasta aprobación, es expedita. Así, hay apoyo unánime a la defensa de los derechos naturales, cívicos y políticos, y considerable coincidencia en lo del mejoramiento de los niveles de vida económicos y sociales, aunque se difiera en las recetas para lograrlo.

La existencia de países muy ricos y países miserables reclama una moderación entre ambos mundos, sobre todo después de que a la injusticia del hecho se unen las consecuencias de las migraciones, xenofobias, discriminaciones, presiones demográficas y estallidos sociales, como frecuentemente lo observamos en los países de más alto desarrollo en el mundo.

El cardenal Norberto Rivera exaltó el interés del bien común, y el candidato presidencial del PAN, Felipe Calderón Hinojosa, estuvo de acuerdo, con el colofón de una cita bíblica, de Jesús, para ser precisos: ""Dar a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César"".

Somos un Estado laico, como la mayoría de las democracias modernas. No somos estados teológicos, porque desde hace tiempo decidimos que no queremos ""ni un brazo secular para deberes de conciencia, ni un brazo religioso para cumplir deberes de ciudadano"".

El compendio de la doctrina social católica exhibido ayer, y que será de hecho un manual para aplicar la norma, fue concebido por el papa Juan Pablo II y editado por el Pontificio Consejo de Justicia y Paz. El presidente Fox mostró su reconocimiento por la labor de la gran aliada que es la Iglesia católica en la búsqueda de mejores condiciones sociales de vida para los mexicanos.

La salvaguarda de la concordia nacional, y la promoción del desarrollo personal de los mexicanos, con respeto a sus creencias o no, es una tarea que nos compete a todos y debemos analizar con rigor las diferentes sugerencias que se hagan en esta materia; ese es, justamente, el sentido de la libertad de razón y pensamiento de cada uno. (El Universal)

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