La educación debe ser un interés colectivo

La educación debe ser un interés colectivo

El arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla, Fabio Martínez Castilla, consideró que la aprobación de la Reforma Educativa realizada hace unos días por el Congreso de la Unión, además de suprimir los elementos punitivos de la anterior, debe responder a las demandas más sentidas de los maestros para la realización de su trabajo.

En este panorama, dijo que la educación que se ofrece a los niños y adolescentes “debe verse como un acto de conciencia hacia el futuro de nuestro país y de responsabilidad hacia el presente de lo que estamos formando hoy en ellos”.

“Por eso, la educación requiere del trabajo en conjunto de cada sector de la sociedad: servidores públicos y sociedad debemos comprometernos con ella para lograr un mejor desarrollo como país y alcanzar una mejor calidad de vida”, puntualizó.

Dijo que la educación no depende sólo de asistir a la escuela y memorizarse los datos proporcionados, o pasar con seis los exámenes; tampoco depende sólo del gobierno, ni de los maestros o de los padres de familia, sino de un trabajo en conjunto, integral, encaminado a establecer un sistema educativo capaz de ofrecer soluciones de raíz a los problemas que aquejan el desarrollo del país, como la violencia, el desempleo, la corrupción, la falta de transparencia y la pérdida de valores.

Insistió por ello en que la nueva reforma deberá mejorar las condiciones en aulas e instalaciones, inmobiliario adecuado, material didáctico, desayunos escolares, capacitación docente, programas de calidad que “proyecten el país que queremos construir: más justo, más libre y responsable, más productivo”.

“No olvidemos que el verdadero sentido de una reforma educativa es el bien de los niños, velar por un auténtico nivel educativo que forje mejores ciudadanos, que atienda la necesidad de gestionar escuelas dignas y maestros bien preparados”, comentó.

En este espacio, reconoció al Gobierno del estado por el esfuerzo realizado para saldar la deuda salarial arrastrada desde el sexenio pasado con miles de maestros chiapanecos y que, “en justicia y estricto apego a la ley, deben ser pagados como un compromiso que permitirá no ver nuevamente a los docentes en las calles en vez de las aulas”.

“Chiapas posee el primer lugar en rezago educativo a nivel nacional, las cosas no pueden seguir así, tenemos que avanzar, nuestro Chiapas necesita de los buenos maestros para salir de esta emergencia educativa”, concluyó.