El comienzo de un nuevo año es una oportunidad para renovar hábitos y cuidar nuestra salud, especialmente la de órganos vitales como los riñones, toda vez que la enfermedad renal crónica afecta al 12.2 % de la población mexicana y, en muchos casos, estas desconocen que la padecen hasta que alcanza etapas avanzadas.
El especialista en nefrología, Sergio Hernández, comentó que se trata de un problema de salud silencioso y difícil de abordar sin una detección y tratamiento tempranos. “El diagnóstico oportuno permite identificar riesgos en fases iniciales, lo que abre la puerta a tratamientos que mejoran significativamente la salud”.
Para personas con factores de riesgo como hipertensión, obesidad o diabetes, acudir a revisión médica una o dos veces al año es una medida esencial. Esta revisión médica debe incluir análisis de sangre, orina y medición de la presión arterial, que permiten detectar alteraciones en etapas iniciales y actuar a tiempo antes de que los daños sean irreversibles.
Además, se recomienda adoptar hábitos diarios que son clave para proteger la salud renal como una dieta equilibrada, baja en sodio y rica en frutas y verduras frescas, que ayuda a mantener el buen funcionamiento de los riñones.
Esto, debe complementarse con una hidratación adecuada, que implique beber entre dos y tres litros de agua al día, y con al menos 30 minutos de ejercicio físico cinco días a la semana para controlar factores de riesgo como la hipertensión y el sobrepeso.
“Lo que hacemos hoy por nuestra salud se reflejará en el futuro, por lo que iniciar el año con una visita al médico y mejoras en nuestros hábitos puede marcar la diferencia entre una vida saludable y el desarrollo de problemas… invertir en nuestra salud renal no solo es un beneficio individual, sino una manera de construir un futuro saludable”.












