La esclerosis múltiple se puede controlar, no curar

En México se estima que hasta el 2020 había alrededor de 20 mil pacientes con esclerosis múltiple, de acuerdo a la Clínica de Enfermedades Desmielinizantes del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” (INNN).

Desafortunadamente la detección tardía y la falta de tratamiento adecuado la han convertido en una enfermedad estigmatizada y rodeada de mitos, como pensar que quien vive con esclerosis múltiple es una persona improductiva o que su deterioro avanzará hasta causar su fallecimiento.

Hasta ahora no se conocen las causas de la esclerosis múltiple, pero se cree que hay factores ambientales que inciden en pacientes genéticamente susceptibles de entre 20 y 40 años de edad, en etapa productiva, y en menor caso, en edad infantil o por arriba de los 50 años.

Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas señalan que la deficiencia de vitamina D, tabaquismo, obesidad e ingesta de sal incrementan también la probabilidad de desarrollar esclerosis múltiple, así como activarla o incrementar el número de lesiones.

La mayoría de quienes la padecen ven limitado su desenvolvimiento social al encontrar barreras que impiden formar parte activa y desarrollarse productivamente en sociedad, ya que entre los síntomas se encuentra la dificultad para caminar o hablar pausadamente.

Sin embargo, enfatizan que si bien a la fecha no se conocen sus causas, con un tratamiento oportuno y especializado de la enfermedad se puede mejorar la calidad de vida de los pacientes.

“A través del tratamiento oportuno y especializado de agentes modificadores de la enfermedad, especialistas del IMSS restablecen hasta en 90 por ciento la calidad de vida de jóvenes que se encuentran en estado de discapacidad por sufrir esclerosis múltiple”.

Este padecimiento ha sido clasificado como una enfermedad neurodegenerativa por la progresión que conlleva.