La familia Cuarto Poder celebra a los más pequeños

La familia Cuarto Poder celebra a los más pequeños

La familia Cuarto Poder se reunió de nuevo en el Centro de Convenciones para celebrar la 22 edición de la Posada Parachicos bajo el lema “Con la amistad multipliquemos el bien, dividamos el mal”.

Los niños del Albergue Infantil Salesiano llegaron caminando. El edificio les quedó cerca. 33 niños llegaron en parejas y tomados de la mano. Son buenos amigos... Hermanos. Dieron una muestra tangible de que con amor y amistad se puede tener unidad en medio de la diversidad.

La unidad móvil de radio de EXAFM que transmitía en vivo, dio la hora: las 3:33 cuando se abrió la puerta. Los 33 niños del albergue fueron los primeros en ingresar. Evocaron justo la edad que tenía Jesús (33 años) al dar su vida por sus amigos, mostrando su amor y amistad por la humanidad.

Sor Teresa Ovando Solís dijo que es la tercera vez que llegaba. Los niños siempre han sido invitados, cada posada Parachicos despierta en ellos la ilusión y lo vuelven realidad, dijo.

La religiosa celebró el título de la Posada y agradeció a los que se mostraron amigos aportando regalos, por pensar en otros antes que en sí mismos. Eso es amor, eso es amistad.

Iker llegó sonriente y optimista empujando la silla de ruedas con su padre. No alcanzó boletos, pero se formó en la fila. Ingresó, recibió dulces y pizzas. Observaba un poco triste la tómbola porque él no aspiraba a tener un regalo. Gibrán Angelo, de cuatro años, lo observó. Miró el boleto con que participaría en la rifa de regalos, el número 0763 y se lo dio a Iker, a quien no conocía. Eso es amor, eso es amistad. Sellaron su relación naciente con un abrazo.

En la apertura del evento, la licenciada Ana María de la Cruz Morales dio la bienvenida a los presentes. Recordó que Cuarto Poder siempre ha estado y estará de parte de la sociedad.

Pidió un aplauso para multiplicar el bien y otro para ahuyentar el mal. Dijo que hay que albergar pensamientos positivos y agradecer por la vida en cada despertar, por tener padres y un hogar. Lo demostró al entrar bailando junto a su madre al Centro de Convenciones.

Bajo la conducción de Adrián Cisneros, en la parte inicial del programa fueron presentados y ovacionados la maestra María Morales y Conrado De la Cruz.

Los payasitos Didy Candy y Duvalyn Confitado arrancaron risas a los niños y adultos. A coro llamaron a Sebastián que cumplió 22 años, los mismos que lleva la Posada Parachicos.

Plausible fue el altruismo de los patrocinadores al dar los reglaos para los niños, así como de los jóvenes y señoritas voluntarios que apoyaron en la logística del evento. También los paramédicos de la Cruz Roja.

Inició la tómbola y el número 272 fue el primer ganador de la tarde. En el primer concurso con 20 participantes, el payasito Duvalyn les sugirió tomarse de las manos para avanzar. Así lo hicieron y todos fueron ganadores. Todos recibieron premios. La amistad trae unión y la unión hace la fuerza. Es la fuerza del bien que vence al mal.

En la entrada del recinto, dos árboles navideños despertaron en los asistentes el espíritu de amor, de perdón y de amistad. Es tiempo de dar, de amar.

Todos dieron y por ende recibieron algo. Los niños del Albergue Salesiano y Casa Hogar Alegre obtuvieron premios especiales. Lo compartirán con sus compañeros. Todo lo tienen en común... Eso es amor, eso es amistad.

En el número presentado por Héroes en Pijamas, Luna pretendía robarse los regalos navideños. Fue perseguida por Gecko, Ululette y Catboy, le arrebataron su tabla lunar y recuperaron la Navidad. La involucraron en la fiesta y adorno del árbol navideño, pues reconoció que siempre la pasaba sola. Con amistad se multiplicó el bien y se dividió el mal.

En el mismo tenor fueron presentados los demás números musicales. Al final prevaleció la alegría, la armonía, la dicha y la amistad. Iker se llevó un regalo que no esperaba, pero que anhelaba. Se puso la playera de Cuarto Poder y su familia compartió su felicidad. Gibrán recibió un regalo por su generosidad. Lo recibirán también quienes de una u otra manera contribuyeron a dar sonrisas, alegría y felicidad. Juntos, con amistad, se multiplicó el bien y se dividió el mal.