Comienza a caer la noche al poniente de la capital de Chiapas y a la orilla izquierda de la carretera Panamericana, Manuel de Jesús y Erik caminan con una antorcha en mano.
Son cerca de las 18:00 horas del sábado y los jóvenes comparten que su esfuerzo es una forma de demostrar su veneración a la virgen de Guadalupe, la “morenita del Tepeyac”, como también suele nombrarse entre los católicos.
Los jóvenes -originarios de Comitán de Domínguez- caminan con una mochila provista de ropa y algunos víveres, así como insumos para mantener el fuego de la antorcha, que les ilumina parte del camino. Atrás de la mochila, cada uno carga una imagen de la virgen guadalupana, emperatriz de México y América Latina.
Recorrido
Acumulan al menos unas 14 horas de camino desde que partieron por la madrugada del sábado, luego de que el viernes al mediodía salieron de la ciudad de Cintalapa.
Manuel comparte que la noche los tomó por sorpresa y debieron descansar a la orilla de la carretera Panamericana, en una de las cunetas, para que antes de los primeros rayos del sol partieran con destino a Tuxtla Gutiérrez, de nueva cuenta.
Su camino es guiado por la intuición y por los señalamientos que encuentran en su ruta, puesto que Manuel solo hizo este recorrido el año anterior y Erik lo hace por primera vez.
Manuel comenta que esta peregrinación se ha hecho en años anteriores, pero el resto de sus compañeros de la iglesia de Guadalupe, en Comitán, no pudieron asistir por los compromisos de trabajo o responsabilidades cotidianas que deben cumplir.
Comparte que es trabajador de un negocio familiar, por lo que no le fue difícil conseguir el permiso para ausentarse, pero no fue el mismo caso para sus seis compañeros que hicieron el mismo recorrido durante el 2021.
Plegaria
En este año su petición a la virgen es la salud de él y de sus familiares, especialmente en este año tras la pandemia por coronavirus.
Esta es una de las principales fiestas con mayor devoción en México, y en Chiapas no podía ser la excepción, por lo que miles de mexicanos salen a las calles, a las carreteras, a los caminos, ya sea en grupos numerosos o individualmente, pero todos con el objetivo de llegar a uno de los templos en donde se venera a la madre de Jesús bajo la advocación de santa María de Guadalupe.












