"Rafael Victorio * CP. La frontera sur de México enfrenta riesgos y vulnerabilidades ante los grandes fenómenos migratorios, los cuales solamente se podrán contrarrestar con programas de desarrollo regional sostenidos, pero hasta ahora los esfuerzos han sido insuficientes e inefectivos.
La advertencia del candidato presidencial guatemalteco, Oscar Rodolfo Castaneda, del Partido de Avanzada Nacional (PAN), en el sentido de que los graves problemas de hambre y miseria que existen en su país podrían aumentar la presión migratoria hacia México, pone en alerta a las organizaciones de investigación y no gubernamentales que a su vez consideran que debe dársele atención al fenómeno.
El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y de México (Colmex), por separado reconocen la problemática y advierten que ""los profundos procesos de pobreza, desigualdad e inequidad social prevalecientes en las naciones centroamericanas propician el incremento de los flujos migratorios"", mismos que solamente se pueden atenuar con la generación de desarrollo y mejoría en los niveles de vida.
La franja fronteriza sur enfrenta una situación compleja, tomando en consideración que Centroamérica y Chiapas han sido escenarios múltiples conflictos socio-políticos de carácter agrario, religioso y armado, a los cuales se suma la intensificación de los procesos migratorios.
Recepción y expulsión
de personas
De esta manera, la franja fronteriza del sur de México con Centroamérica se convierte en una zona receptora y expulsora de personas, derivado ello se requieren generar propuestas de desarrollo que tomen en cuenta las particularidades regionales y promuevan la mejoría en las capacidades sociales de la población, insiste el Ecosur.
Este organismo plantea la necesidad de ""generar alternativas para enfrentar la situación de pobreza y marginación que prevalecen en la frontera sur"".
Colmex coincide con Ecosur y además sostiene que los gobiernos no han formulado programas de orientación y protección que tengan como objetivo el ordenamiento de los flujos migratorios y el otorgamiento de seguridades y garantías a los migrantes en sus desplazamientos.
Anade que ante esa situación los migrantes se encuentran en escenario de constantes riesgos y vulnerabilidad, convirtiéndose esta zona en un ""campo propicio para la corrupción, la violación de derechos humanos y el desarrollo de ilícitos como el tráfico y la trata de personas, con consecuencias negativas para la seguridad y los derechos de estas personas"".
Altos riesgos
Para el candidato presidencial guatemalteco del PAN, si ""explota la bomba social en Guatemala, estallará la migración ilegal hacia México y eso sería alarmante, convirtiéndose en un grave problema social y de seguridad"".
Ante ello, considera que los gobiernos de ambas naciones -Guatemala y México- deben conjuntar esfuerzos para solucionar los problemas económicos y sociales.
En ese sentido, Aldo Tovar, en un estudio sobre la migración realizada en Ecosur, sostiene que mientras persistan las condiciones de pobreza y marginación en Guatemala, los flujos de personas de esa nación seguirán en aumento hacia México y Estados Unidos.
Lo anterior, considera porque en la actualidad las remesas que envían los migrantes desde Estados Unidos constituyen los mayores ingresos económicos para ese país y ""la migración reduce las presiones internas por demanda de empleo"".
Pasividad oficial
Lamenta, sin embargo, que el gobierno no tome acciones que hagan disminuir el fenómeno y por el contrario ""mantiene un silencio cómplice ante las violaciones a los derechos humanos que sufren los migrantes, tanto en su travesía por territorio mexicano como en su permanencia en la Unión Americana"".
Y apunta que el fenómeno tiende a incrementarse y ello tendrá un costo social alto tanto para Guatemala como en México, particularmente en la frontera sur.
"











