Se estima que en México existen una seis mil personas diagnosticadas con algún tipo de hemofilia y de éstas, 7 de cada 10 presentan algún tipo de daño articular debido a un tratamiento deficiente o a la falta de alguno, mientras que Chiapas destaca por la falta de diagnósticos y sólo se reportan 31 pacientes en el Hospital de Especialidades Pediátricas.
En este contexto, el doctor Jaime García Chávez, Investigador Asociado del Hospital de Especialidades del Centro Médico del Instituto Mexicano del Seguro Social, informó que 70 por ciento de los pacientes mexicanos diagnosticados con deficiencias de la coagulación no cuentan con un tratamiento adecuado o incluso carecen de éste, situaciones que los predisponen a sufrir lesiones articulares incapacitantes que pueden poner en riesgo su vida.
Explicó que durante el reciente Segundo Simposio de Enfermedades Raras y Hematología y en base a la información de la Federación de Hemofilia de la República Mexicana, en el año 2017 se tenían registrados seis mil 22 pacientes con esta enfermedad y aproximadamente mil 92 madres mexicanas son portadoras.
Afortunadamente, instituciones de seguridad social, como IMSS, ISSSTE y Seguro Popular, atienden a pacientes con este padecimiento.
Debido a que la hemofilia es un trastorno hemorrágico hereditario –donde “algunos de los factores de coagulación están ausentes, en poca cantidad o no funcionan correctamente (el factor VIII para hemofilia A, y el factor IX para hemofilia B–, los pacientes sangran más tiempo de lo normal cuando sufren una herida y llegan a tener hemorragias espontáneas graves que amenazan su vida”, advirtió el doctor García Chávez.
Sobre los síntomas de este padecimiento, el especialista refirió que se presentan sangrados excesivos y aparición fácil de moretones. En la hemofilia leve –apuntó– los pacientes generalmente no presentan síntomas hasta que padecen accidentes, se someten a procedimientos dentales o cirugías, en tanto que los pacientes con hemofilia grave pueden tener hemorragias espontáneas hasta seis veces al mes, que ponen en riesgo su vida y salud musculoesquelética.
En este sentido, el doctor García Chávez resaltó la importancia de un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado. Destacó que, gracias a los esquemas de tratamiento actuales, los pacientes pueden llevar una vida normal y aumentar su esperanza de vida de manera significativa.












