El espacio público no puede pensarse únicamente desde la perspectiva del orden o el turismo, así lo indicó la asociación Melel Xojobal, quienes subrayaron que el derecho a la ciudad debe pensarse desde la vida cotidiana de quienes lo habitan, incluyendo infancias, adultos mayores y personas con discapacidad.
La asociación, con 20 años de trabajo, mencionó que no se deben ignorar los riesgos existentes en las ciudades, e invitó a generar condiciones de seguridad, iluminación, movilidad, protección y acceso a servicios básicos, sin por ello desplazar a quienes se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad.
En ese sentido, reiteraron que la condición de niñez y adolescencia trabajadora, indígena o de una familia en situación de pobreza no debe convertirse en motivo de exclusión, criminalización u hostigamiento.
“El ordenamiento del espacio público debe evitar acciones que profundicen las desigualdades, así como las violencias hacia las familias”, expresaron a través de un comunicado.
Recuperación de espacios
Señalaron que para llevar a cabo políticas de recuperación del espacio público se deben tomar en cuenta las causas estructurales de la desigualdad, buscando formas de combatirlas, “en lugar de criminalizar o desplazar a quienes históricamente han construido la vida económica, social y cultural de la ciudad”.
“Una ciudad agradable para las niñeces es una ciudad agradable para todas y todos: una ciudad donde nadie tenga que dejar de existir en el espacio público para que otras personas puedan disfrutarlo”, concluyeron.












