Con la propuesta de organizarse en una red de colaboración transnacional, este viernes concluyó en la ciudad de San Cristóbal, el Primer Encuentro Transnacional de la Niñez y la Juventud Migrante, “Tejiendo lazos en defensa de nuestra memoria, nuestra identidad y nuestros territorios”.
Las y los asistentes de México, Guatemala, Honduras, Francia y Alemania concluyeron que “la migración está siendo cada vez más peligrosa. Nos duelen y enojan éstas migraciones y por eso queremos pensar en un mejor modo de migrar y en defender a las personas que migran porque es un derecho”.
Señalaron que “un buen migrar, con información y con derechos, nos engrandece el corazón y los pensamientos para mejorar nuestras comunidades, escuelas, caminos y hospitales”.
En una declaración afirmaron: “Nos entristece mirar cómo las fronteras se hacen más grandes; cómo nuestros hermanos migrantes se lastiman los pies, cómo son perseguidos y maltratados por policías, coyotes y patrones que abusan de su necesidad”.
Después de dos días de reunión dijeron que sueñan “con una vida digna y feliz, con oportunidades para estudiar, trabajar y soñar libremente”.
Añadieron que pretenden organizarse en una red de colaboración transnacional que nos ayude a cambiar las relaciones de género, a recuperar sus memorias y vivir en felicidad y con derecho a permanecer en su territorio y migrar sin violencia.
“Soñamos con vivir en un mundo sin violencia en el que las fronteras sean lugares de convivencia y no zonas de muerte y separación: Soñamos con que los jóvenes puedan expresarse libremente, sin miedo a ser perseguidos o asesinados”, expresaron.
“Creemos que una de las principales formas de hacer realidad estos sueños es encontrándonos, conociéndonos y organizándonos, y también creemos que es importante defender nuestros territorios y nuestras culturas, pues aunque migremos seguimos perteneciendo a nuestras comunidades”, afirmaron.
Organizado por la agrupación denominada Voces Mesoamericanas, en el encuentro participaron 31 mujeres y 24 hombres de entre 11 y 20 años de edad, originarios de los países citados.
Abundaron: “La vida de mujeres y hombres es diferente; es más difícil ser mujer porque siempre estamos ocupadas en el trabajo de la casa y el cuidado de los hijos y también en el de la escuela, pero sobre todo, porque los hombres dicen que no debemos de juntarnos para organizarnos entre mujeres”.
El documento finalmente fue leído durante la clausura que se llevó a cabo en la Plaza Catedral de San Cristóbal.












