En los últimos 20 años Chiapas ha sido uno de los principales estados del país expulsores de migrantes hacia los Estados Unidos, fenómeno que recientemente ha decrecido debido al endurecimiento de las políticas antimigrantes que ha implementado el gobierno de ese país.
Organismos como el Colegio de la Frontera Norte (Colef), así como la Confederación de Migrantes Chiapanecos en Estados Unidos, estiman que el número de connacionales que viven en el vecino país del Norte, supera los 400 mil, de los que la gran mayoría entró de manera indocumentada.
La situación de pobreza que se vive en diversas zonas rurales e indígenas en el estado, representa uno de los principales factores para que los chiapanecos salgan de sus lugares de origen y busquen el sueño americano.
En promedio, los migrantes chiapanecos que viven en los Estados Unidos envían por concepto de remesas al estado entre 450 a 500 millones de dólares anualmente.
En 2015, Chiapas logró captar por concepto de remesas 600 millones de dólares, una de las cifras más altas en comparación al 2014.
Sin embargo, esta cifra ha disminuido en los últimos años, debido a las políticas que se han implementado en aquella nación, principalmente en lo que se refiere a la deportación de migrantes que entraron a Estados Unidos de manera ilegal.
Datos de la Encuesta sobre Migración en la Frontera Norte (Emif), señalan que entre 2006 y 2014 fueron devueltos por la Patrulla Fronteriza alrededor de 190 mil migrantes originarios del estado de Chiapas.
Las deportaciones y el endurecimiento de las leyes migratorias en Estados Unidos, han provocado que cientos de indocumentados chiapanecos estén optando por regresar a sus comunidades, algunos con dólares en sus bolsillos, otros con la incertidumbre de llegar sin un solo peso.
La presencia de migrantes retornados es sin duda uno de los más grandes desafíos que enfrentan entidades como Chiapas, toda vez que no se cuenta con una estrategia para atender a quienes de forma voluntaria o involuntaria a quienes regresan a sus lugares de origen.
A la fecha se tienen registradas 80 organizaciones de la sociedad civil (OSC) en Chiapas, que cuentan con Clave Única de Inscripción en el Registro Federal de las OSC y que vienen trabajando en su gran mayoría en aspectos vinculados con el fenómeno migratorio en el estado.
Los retos por la migración de retorno, no solo tiene que ver con la necesidad de crear alternativas de fuentes de empleo y de oportunidad a favor de los paisanos, sino también de los hijos de los indocumentados chiapanecos que llegan en calidad de desconocidos, pues muchos de ellos carecen de documentos oficiales de nuestro país, como es el acta de nacimiento.
En entrevista para Cuarto Poder, el vicecónsul de la Embajada de Estados Unidos en México, Christopher Geurtsen, consideró importante que la población migrante de Chiapas esté atenta a las políticas de migración que podría adoptar el nuevo gobierno de su país.
“Tenemos que esperar a ver cómo van a cambiar las políticas de los Estados Unidos con el nuevo gobierno, no podemos adelantar nada porque dependerá del próximo gobierno las medidas que habría de adoptar”, indicó.
Recientemente el Congreso del Estado anunció la creación del Instituto de Apoyo del Migrantes, un organismo que pretende brindar ayuda a los paisanos, figura que cobraría gran relevancia si se presenta un regreso masivo de indocumentados a Chiapas.












