La última noche de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo llegó acompañada de una ruptura histórico-social entre lo posible y lo trascendental. Sumado al sincretismo religioso emanado de la transición de priostes, Federico Álvarez del Toro ejecutó una propuesta musical al interior del recinto sagrado de Santo Domingo, en Chiapa de Corzo.
Federico Álvarez del Toro, presentó su más reciente creación titulada Heliosis, donde se sincronizo la atmósfera creada con el taconeo, las campanas y el estadio musical de la composición contemporánea del maestro chiapaneco.
La obra Heliosis alude al estado de exaltación que produce la luz solar, y es una composición musical para campanas, órgano tubular, coro mixto, narrador, trompeta, trombón, trompeta, violín, cello, contrabajo y percusiones, acompañada de un grupo de 1u coros de melodía.
La pieza musical consiste en una obertura, invocación, danza y glorificación, un canto minimalista que se hace al final y que busca mezclarse con la textura sonora que produce la danza ritual de los parachicos.
Heliosis es una obra monumental que se nutre y rinde tributo a la cultura ancestral y tradicional de los chiapanecas; la búsqueda de Federico Álvarez del Toro es realmente admirable, va más allá de las academias para entrar en contacto con la voz primigenia, con la cultura desnuda.
Por ello la presentación de Heliosis contó con un coro en lengua chiapaneca, que cantó alabanzas relacionadas al culto solar de los parachicos.
Esta obra reafirmó a Federico Álvarez del Toro como un personaje que continúa trabajando para preservar características ancestrales de este pueblo, por lo que es considerado uno de los mejores compositores a nivel internacional.
Al respecto, Federico Alvarez del Toro dijo que la cultura del Parachico, el culto y fantasía, misticismo y exaltación, representan una comunión con la energía popular que evidencia actos de sensibilidad en minúsculas ejecuciones humanas que conjugada permiten alcanzar lo trascendental.
Llevar música y arte a todos los rincones de Chiapas es una necesidad emanada de las profundidades más sentidas del humano, en mi caso popular, el desarrollo de lo humano no tiene razón de ser sin la propuesta artistica permanente, expuso el director y connotado maestro en artes Federico Álvarez del Toro.
Posteriormente, entre el sonido de los chinchines y la música del compositor, la familia Nandayapa Vargas entregó el cargo de prioste a Mario Aguilar Nandayapa, luego de 16 años de espera, quien en compañía de su familia y amistades, agradeció esta nueva responsabilidad y bendición.
El nuevo prioste Mario Aguilar Nandayapa, indicó que el recibir este nombramiento es una responsabilidad cultural, religiosa y social, con el cual pretende seguir conservando la tradición sin un aspecto comercial, fomentando la identidad de esta fiesta.
“Muchos dicen que esta celebración se inició con la llegada de los españoles, lo cual no es cierto, hay documentos históricos que comprueban que desde antes de la colonización ya existía, nos podemos dar cuenta en los sones, los cuales son ejecutados con carrizo y tambores”, expresó.
Precisó que Chiapa de Corzo es uno de los pueblos más antiguos de América, cuya existencia se calcula en tres mil años, siendo su lengua materna la chiapaneca, de donde proviene el apellido Nandayapa, asi también agradeció al secretario de Turismo del estado, Mario Uvence Rojas por los apoyos prestados para la realización de esta ceremonia.
La avenida Julián Grajales, donde ahora se ubica el nuevo hogar de San Sebastián, recibió la visita de aproximadamente siete mil parachicos, quienes a pesar de haber recorrido los diferentes barrios de Chiapa de Corzo ejecutaron la tradicional danza dentro del domicilio del nuevo prioste.
Para finalizar, puntualizó que esta fiesta es llevada a cabo por un pueblo, donde cada habitante pone su granito de arena para hacer que esta tradición continúe siendo admirada por miles de personas que cada año disfrutan del colorido de este pueblo mágico: Chiapa de Corzo.
Discurso de agradecimiento
Agradezco la asistencia de todos mis amigos, familiares y al pueblo en general, por el auxilio legítimo que nos otorgaron en todo momento (y en diversos órdenes) al recibir a San Sebastián de Chiapa de Corzo, asimismo me disculpo si no puede ser cortés y amable con cada uno, que es lo que corresponde, pero no me fue posible, en cambio tengan la seguridad que esta emoción solidaria la conservaré siempre.
San Sebastián lo solicitamos en el 2001, y hoy vemos concretado este ejercicio familiar que comparto con la familia de mi primo Rigoberto Nuricumbo Aguilar .
No solo es una experiencia de fe, sino es una forma de ampliar mi mirada para la compresión de la complejidad que implica nuestras tradiciones.
Hay una frase maravillosa, que escuché hoy por la mañana: “San Sebastián es quien elige quién lo tendrá, dónde estará y cómo será su fiesta”, y tiene mucha razón, con esta experiencia inicial lo he constatado.
El festejo dio inicio con una misa en la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán donde el compositor presentó su más reciente creación titulada Heliosis.












