La noche: ambiente ideal para las aves migratorias

Las aves realizan este viaje de miles de kilómetros desde hace millones de años. Diego Pérez / CP
Las aves realizan este viaje de miles de kilómetros desde hace millones de años. Diego Pérez / CP

Chiapas aloja el 70 % de las aves migratorias del continente americano debido a su potencial de ecosistemas. Sin embargo, la contaminación lumínica cada vez es más constante y “repercute en la orientación de estas especies”, destacó la coordinadora de la campaña “Aves Migratorias para Centroamérica” de Environment for the Americas, Leticia del Carmen Andino Delgado.

Destacó que en la transición de otoño a invierno —en los meses de octubre y noviembre— las aves provenientes de Canadá y Estados Unidos realizan una migración motivada principalmente en la búsqueda de alimento para reproducirse y protegerse de las inclemencias del clima.

Si bien algunas aves migran de día, otras lo hacen de noche, pues necesitan de la oscuridad para poder ver las estrellas y las constelaciones, ya que es su principal guía, además de fungir como una estrategia para protegerse de los depredadores.

“La noche se encuentra en peligro, pues existe una contaminación lumínica por exceso de luz artificial que crece año con año en ciudades y zonas rurales. Se estima que el 10 % de la superficie del país experimenta la luz artificial durante la noche”, mencionó la especialista en el foro organizado por el Programa de Aves Urbanas de San Cristóbal de Las Casas y Pronatura Sur.

Destacó que estas alteraciones desorientan a las aves y les generan un incremento en los choques de las ventanas de los edificios y las casas. También, la luz artificial no les permite o les dificulta ubicar a sus presas, perturbando el comportamiento natural al propiciar que las aves diurnas permanezcan activas después del anochecer.

Es por ello que en estas fechas la recomendación que hace la especialista es “proteger la noche” bajo los principios de iluminación responsable, a través de sencillas acciones como evitar las ventanas abiertas —las cuales dejan escapar luz artificial durante la noche— con el uso de cortinas, o apagar las luces del jardín durante esta temporada de migración.

México ocupa el octavo lugar en cuanto al número de especies residentes y migratorias, ya que de las mil 104 especies que viven en territorio nacional, 777 son residentes y 488 son migratorias de verano, invierno o transitorias.