Independientemente de las estadísticas de diversos organismos relacionados con el tema, una voz constante se hace escuchar. La necesidad de crear mayor número de empleos para la cada vez creciente masa demandante. Se habla de ciertos impedimentos que afectan a jóvenes principalmente, aunque el Legislativo y el Ejecutivo federal hacen lo que está a su alcance.
Sin embargo, es en la pequeña y mediana empresa de todo el país donde reside la principal fuente de generación de empleo. Es decir, no son las corporaciones las que en este sentido contribuyen en mayor medida a aminorar un fenómeno del que se habla recurrentemente y que afecta a todos en general pero particularmente a los jóvenes, a los que se les pide experiencia en su primer desempeño.
El Ejecutivo por su parte -tanto a nivel nacional como local- hace lo que le corresponde, es decir, crear las condiciones para incentivar y facilitar la apertura de empresas en las que puedan emplearse quienes buscan ocupación.
No obstante, la falta de expectativas persiste, y no obstante ser un problema complejo es necesario ver esa opción que es la pequeña y mediana empresa. Podría argumentarse que si se está buscando ocupación es para ganar dinero del cual se carece para emprender algún plan, pero lo cierto es que son muchas las instancias de gobierno que una vez acreditado un proyecto empresarial o productivo, proporcionan financiamiento, incluso a fondo perdido.
En este sentido, algunas universidades, paralelamente a la instrucción académica tratan de inculcar en sus estudiantes un espíritu emprendedor.
A los jóvenes egresados afectados por el desempleo se les podría sugerir que trataran de informarse en las dependencias de dos niveles de Gobierno, estatal y federal, pues como se ha mencionado, ofrecen planes y programas para por lo menos despegar.
Las mujeres que desean emprender algún proyecto pequeño también cuentan con opciones en esos dos niveles de la administración.
Sin duda que éste es un complejo problema, pero emprender, aunque no es fácil, es una opción que debe ser considerada como una prioridad con la mayor seriedad, porque la pequeña empresa, la empresa familiar, tiene ahora incluso el respaldo de una marca propia que incluye asesoría y proyección hacia afuera.











