La crisis generada por la pandemia ha causado estragos en las familias, ha arrebatado vidas, empleos, sueños y esperanzas, pero también existen casos extraordinarios de personas que han sabido aprovechar la adversidad para salir adelante, como es el caso de la señora Delia Díaz Jobel, quien ha utilizado el don más preciado que tiene: su sazón para elaborar tacos.
Una historia de superación
Delia salió a la edad de 17 años de su natal Jaltenango para buscar empleo en la capital chiapaneca; trabajó como servidumbre en casas donde le dieron la oportunidad.
Por azares del destino llegó a trabajar a una casa localizada en la colonia Bienestar Social, donde en las noches era una famosa taquería.
Comenzó lavando platos en ese lugar y fue también en este espacio donde conoció a su esposo, quien era el hijo de los dueños de la casa.
“Nosotros trabajábamos en el negocio, lavé platos, volteaba las tortillas, posteriormente picaba la carne y así fue pasando el tiempo; trabajé así toda la vida, de hecho no tiene mucho que me salí, apenas tres años”, comentó.
Tras haber laborado por 32 años en este lugar, por diferencias personales se vio forzada a terminar su relación laboral y familiar, dejó la casa donde pasó toda una vida, así como la taquería donde aprendió el oficio de la preparación de tacos. Sin trabajo, sin recursos y con sus tres hijos, se vio en una situación económica complicada.
El temor de un negocio propio
La mujer de 50 años de edad relata que fue por sugerencias de su hijo William que le aconsejó poner un negocio propio, una taquería, ya que contaba con todo el conocimiento del proceso, pero lo más importante, el toque único para agradar a los comensales, que hasta el día de hoy hacen fila para probar sus tacos.
Otro de los temores eran las cuestiones familiares, “tenía miedo de que la familia de mi exesposo se fuera a enojar, se pusieran en mi contra, y no me equivoqué, así ha sido, pero seguimos adelante”.
Nace “La Original Cebollita”
Con un préstamo de dinero comenzó con este sueño. Compraron una taquera, mesas, sillas, trastes y rentaron un local en la colonia Bienestar Social, abriendo formalmente al público un 15 de septiembre del 2020.
Apoyada por sus hijos William y Fredy, y para su sorpresa, todos los tacos acabaron desde el primer día, así sucedió con el segundo, la primera semana, el primer mes y así por casi un año, con excelentes ventas.
Tal ha sido el éxito de la taquería “La Original Cebollita” que han realizado pedidos por cientos, han realizado envíos a otros municipios cercanos como Chiapa de Corzo y San Cristóbal de Las Casas.
Se han mudado a otro espacio más grande, han abierto otra sucursal en La Misión, y esperan abrir otras más en la ciudad capital.
Delia refiere que los mismos clientes que conoció en su anterior empleo la han buscado y le han dicho con toda sinceridad que “mi mano es la del sazón en los tacos”; ahora son sus clientes.
Platicó que el primer día vendieron ocho kilos, y así, al paso de los días han incrementaron el volumen de las carnes que ofrecen.
Uno de los secretos de la taquería que más disfrutan los clientes es que, junto con la carne se cuecen decenas de cebollitas, y con la grasa de los filetes, la carne al pastor, de la tripa y la ubre toman un sabor inigualable, pero el color ámbar que toman junto con el aroma forman una mancuerna que deleita a los paladares más exigentes del mundo.
Así es que en cada pedido de tacos, Delia ofrece una orden de estas cebollas que saben a caramelo, las cuales son bañadas con gordito o pedazos pequeños de las carnes, resultando ser el complemento perfecto.
Pero eso no es todo, la salsa de jalapeños, la ensalada de pepinos, zanahoria y repollo rayado son la corona en la preparación de cada taco, volviéndose así inconfundibles en Chiapas.
Justamente ha sido el éxito de este pequeño negocio que surgió en medio de la pandemia, “todo esto es una gran bendición, nunca imaginamos que saldríamos adelante, tenía miedo y ahora estamos trabajando, vendiendo, teniendo un sostén familiar”.
A esta taquería llegan comensales de la misma colonia, de las zonas residenciales de Tuxtla, obreros, taxistas. Los fines de semana es común observar gente parada esperando tacos o turno; bicicletas, motos, coches de lujo como BMW o Mercedes, todos buscando el sabor inigualable de la señora Delia y “La Original Cebollita”.
Con toda la amabilidad que le caracteriza hizo la invitación para visitar la taquería localizada en la calle 15 de Mayo y 21 de Agosto de la colonia Bienestar Social.












