Si alguien afirmara ahora que a pesar de todos los pesares el país está en el proceso de vencer a los cárteles del narcotráfico, pocos lo creerían.
La realidad es que, de acuerdo con las cifras y la terrible Imagen de violencia que las acompana, el país sí está al menos en una situación en la que será posible reducir al narcotráfico de forma significativa, aunque quizá nunca completamente.
Pero al mismo tiempo otra terrible verdad: según todas las informaciones y encuestas, los mexicanos lo creen poco o a medias y el gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa no parece contar con un discurso persuasivo para que los avances tengan eco.
De acuerdo con las encuestas en opinión pública, los ciudadanos están no tanto escépticos como insatisfechos de los resultados y divididos respecto a ellos.
Algo no se está comunicando adecuadamente. De acuerdo con datos recabados hasta hoy, en 2007 México logró capturar 49.3 toneladas de cocaína y mil 841 de marihuana, mientras Colombia, escenario de un combate sin cuartel al narcotráfico, decomisó 76 toneladas de cocaína y 40 de marihuana.
Por cuanto a las armas y al dinero, en los últimos dos anos se han presentado, por mucho, mayores decomisos respecto a los seis anos de la administración pasada; son los mayores en armamento en al menos 20 anos y en el segundo caso, en la historia del mundo (a Zhenli Ye Gon: 205 millones de dólares).
De igual forma, se ha logrado lo impensable: cambiar el discurso de Estados Unidos y llevarlo a asumir el fenómeno como un problema compartido.
Pero si todo esto son datos, no especulaciones, y si el dicho gubernamental tiene sustancia en los hechos, zqué está pasando? En esta guerra que ofrece resultados, la que el gobierno pierde es la de la opinión pública, importante para el éxito de la primera. (El Universal)











