La pandemia como proceso de adaptación

La pandemia como proceso de adaptación

Con la llegada de la pandemia por coronavirus, los eventos como fiestas de cumpleaños, bautizos, celebraciones de aniversarios, bodas, XV Años, primera comunión, graduaciones y hasta despedidas de solteras y solteros dejaron de registrarse.

Uno de los sectores con un mayor impacto negativo durante el primer y el segundo año ante la presencia del covid fue el de eventos especiales.

Pero ahora con la aplicación de las vacunas, parece ser que poco a poco puede verse una luz al final del túnel, por ello, la pasión por los negocios llevó a Betty y a Diana a emprender nuevos proyectos en el sector.

Betty comentó que ella se decidió por crear un concepto único de una barra de bebidas tipo coctelería, pues recuerda que ha sido quien propone llevarlas a las celebraciones de familiares o amigos.

Comparte que cuando la invitaban a una fiesta siempre sugería ser la encargada de llevar contenedores con bebidas como piña colada o frappés, motivándola a ser más creativa pues buscaba la manera de preparar bebidas nutritivas para su hija.

Así comenzó a agregar algunos ingredientes y a descubrir nuevos sabores que ahora están incluidos en el menú de su empresa de atención a eventos, cuyas bebidas pueden o no incluir alcohol.

Entre las propuestas están los mojitos, conga, Alfonso XIII, vampiro, Pato Lucas, desarmador o sacrificio maya, es decir, innovando más allá de lo tradicional, creando sus propias propuestas y combinaciones con productos de alta calidad y basados en sabores frutales, con el objetivo de ofertar nuevas opciones coloridas a los consumidores, para hacer más atractiva la barra de bebidas en las celebraciones.

Ser una fuente de empleos

Por ello, a través de este emprendimiento confía en ser una generadora de empleos que además de tener ingresos propios le permitan generar otros para el beneficio de más familias.

Por su parte, Diana Maza comentó a Cuarto Poder que previo a la pandemia se dedicaba al área de organización de eventos, pero al cerrarse por completo este tipo de actividades empezó con la venta de alimentos desde casa.

El ser originaria de la Ciudad de México le permitió conocer algunos platillos como los famosos pambazos mexicanos, los cuales le ha permitido ofrecer este producto a sus conocidos en Tuxtla Gutiérrez y con ello generar una fuente de ingresos.

Sin embargo, la resiliencia la llevó a considerar la organización de eventos en el interior de casas y con un número controlado de asistentes, o incluso solamente con los habitantes de las viviendas.

Esta estrategia le permitía sobrellevar sus ingresos y el pago de sus egresos fijos como renta, agua, internet y energía eléctrica, pues reconoce que al menos tres o cuatro familias contrataban de manera mensual los paquetes de servicios que ofrecía.

Diana reconoce también que con la aplicación de las vacunas también comenzó a registrarse un repunte en el número de eventos en salones de fiestas, por lo que ha podido retomar sus actividades casi de manera normal.

Con este proceso confía en que se logre estabilizar sus gastos y el pago de los mismos.