La Pequeña Amal, una marioneta de 3.5 metros que representa a una niña siria que busca a su madre, llegó a la frontera sur de México, por donde ingresa el mayor número de extranjeros al país en busca de mejores oportunidades de vida.
Ella recorrió la ruta que siguen los migrantes pero al revés: inició en Tijuana, Baja California en la frontera con Estados Unidos y concluye este domingo en el río Suchiate, en los límites con Guatemala.
Renee Cuijpers, representante adjunta del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (Acnur) en México, explicó que la presencia de Amal ayuda a seguir visibilizando las necesidades que enfrentan los niños que han sido desplazados de sus lugares de origen en forma forzada.
Por todo el país
Tras un recorrido de 20 días por diferentes ciudades del país, llegó a Tapachula, ciudad que es el punto de entrada de miles de migrantes por la frontera sur mexicana y donde más solicitudes de asilo reciben las autoridades, de los cuales más del 23 por ciento son menores de edad.
La Pequeña Amal fue recibida por autoridades locales y representantes de agencias internacionales y organismos de la sociedad civil, así como miles de personas que la acompañaron en un recorrido del parque Bicentenario hacia el Cedeco Estación, en donde se develó la placa “Voces en el Camino” y un mural relacionado con la movilidad humana.
La alcaldesa Rosa Irene Urbina Castañeda junto al representante en México de Unicef, Fernando Carrera; Denise Almaguer, de OIM y Cuijpers, hicieron entrega de varios obsequios a la niña gigante ante la presencia de población local y en movilidad que fueron testigos de su llegada.
Sensibilizar, el objetivo
Se estableció que la finalidad es sensibilizar a la población sobre la necesidad de brindar atención a la población migrante.
“Amal es una niña que camina por el mundo mostrando que son millones de niños los que se encuentran en movimiento”, se indicó.
La alcaldesa Urbina Castañeda reconoció el respaldo que han brindado las agencias internacionales de la ONU para atender a la población en movilidad que llega a Tapachula y la presencia de Amal, que significa esperanza, ayuda a generar conciencia para ser solidarios con todas las personas que tienen que dejar sus lugares de origen por diversas causas.












