“Fue una cosa muy horrible. Nunca pensé que algo así me sucediera en un supermercado. Si tuviera a dónde ir, me iba porque ya no hay seguridad en San Cristóbal”, dijo una ama de casa que el martes quedó atrapada cuatro horas en la tienda Walmart, mientras dos grupos de hombres armados y encapuchados se enfrentaban cerca de ese establecimiento.
“Nos dijeron que nos pusiéramos pecho tierra para protegernos por si disparaban hacia la tienda”, comentó la mujer que una vez por semana acude a comprar a Walmart. “Queda uno traumado. Fue una cosa muy horrible”.
Los sujetos, con el rostro cubierto y algunos con chalecos antibalas, cerraron el paso en la carreta hacia Chamula y se paseaban sin pudor alguno, debido a que las fuerzas de seguridad no llegaron, sino hasta cuatro horas después, cuando ya se habían retirado. Intercalaban disparos de armas de fuego con el estallido de cohetones, lo que provocó más de cuatro horas de pánico en el área.
“Una amiga me acaba de regañar; me dijo que por qué voy tan tarde al supermercado, pero era mi día de compras. Cuando llegué, alrededor de las 12 horas, no se veía nada anormal. Ya que compré todo y pagué me fui a la puerta con mi carrito, tranquilamente, pero había una bola de gente en la puerta”.
Testimonio
Narró: “No salga, señora, no salga; mire, hay una bola de encapuchados con armas, me dijeron, y en eso los alcancé a ver. Sentí horrible”, y agregó que “en ese momento ya habían cerrado tres de las cortinas de acero. Solo una estaba abierta. Estaba yo decidida a irme al carro con mis compras por esa puerta, pero me detuvieron los señores que estaban afuera porque era peligroso”.
Justo en ese momento, abundó, “vi que se acercaron como cuatro encapuchados armados, quienes iban acercándose hacia la tienda. En ese momento el gerente o uno de los empleados bajó la cortina; apenas y dio tiempo porque ya se querían meter y empezaron a golpear la puerta. Entonces nos dijeron que nos pusiéramos pecho tierra por si disparaban. Todos nos tiramos al piso. Fue horrible”.
Comentó que, finalmente, los clientes lograron salir a las 17:00 horas, cuando los hombres armados se retiraron y las fuerzas de seguridad tomaron el control en el área. “Cuando regresé a la casa, me vine a tomar un tequila. Es uno fuerte, pero hasta cierto punto”, contó la ama de casa.











