Es importante recordar la importancia de cuidar la piel de las y los niños porque durante las actividades al aire libre aumenta la exposición al sol, lo que eleva significativamente el riesgo de daño en la piel al ser el grupo más vulnerable frente a la radiación ultravioleta (UV).
La dermatóloga Daniela Bañuelos, apuntó que cuando se tienen altos niveles de radiación solar durante gran parte del año, la fotoprotección infantil debe entenderse como una medida de salud diaria, no solo como una acción ocasional o durante vacaciones.
Diversos estudios han demostrado que una gran proporción del daño solar acumulado ocurre durante la infancia, lo que puede traducirse en afectaciones visibles y no visibles en la piel a lo largo de la vida.
Riesgo
“La piel de los niños es más delgada y sensible, lo que la hace más susceptible a los efectos de la radiación UV. Cada episodio de quemadura solar incrementa el riesgo de daño celular acumulativo”.
Destacó la importancia de elegir fotoprotectores seguros, eficaces y adecuados tanto para el uso diario como para periodos de mayor exposición, como la temporada vacacional.
“La fotoprotección mineral ha cobrado relevancia como una de las alternativas más seguras para proteger la piel infantil. A diferencia de los filtros químicos, los fotoprotectores minerales actúan formando una barrera física sobre la piel, que refleja la radiación solar, sin penetrarla”.
Fotoprotección mineral
Gracias a estas características, este tipo de protección resulta ideal no solo para vacaciones en playas o albercas, sino también para el uso cotidiano, como actividades escolares, deportivas y extracurriculares, donde los niños pasan largos periodos al aire libre.
Además, no afectan los ecosistemas marinos; los fotoprotectores minerales se consideran una opción más segura para los arrecifes.












