La política de los (h)artistas

"En política, la forma es fondo, decía don Jesús Reyes Heroles. Si aplicamos la premisa a las campanas de los partidos políticos mexicanos queda claro que sus mensajes -llenos de buenos deseos y difundidos en spots de 20 segundos con la imagen de actores de telenovela- reflejan la ausencia de ideología y propuestas de gobierno fundamentadas en estudios serios de la problemática social, económica y de seguridad que aqueja al país. En resumen, candidatos con mucho maquillaje y pocas ideas.

Tiene sentido que busquen con desesperación una buena imagen, aunque sea prestada, ya que la suya propia está por los suelos. Las encuestas ponen siempre en los últimos lugares de aprobación a los políticos, en particular a los legisladores, quienes serán renovados en las elecciones de este ano. Frente a ese repudio zqué hacen la Cámara de Diputados y la de Senadores? Difunden miles de anuncios con palabras vacías como ""trabajamos por ti"" o ""México manda"", pero zqué tanto pueden hacer esos segundos en pantalla frente al hecho irrebatible de que les tiene sin cuidado aumentarse el sueldo o evadir impuestos a su aguinaldo en plena crisis económica? Por anos han gastado en este tipo de campanas y su imagen no sale del sótano.

Supongamos incluso por un momento que su desempeno en los cargos públicos pasa desapercibido entre el electorado. Se entiende que con elecciones parlamentarias en puerta y comicios estatales en varias entidades durante 2009, los políticos intenten posicionar su imagen a fuerza ya no de resultados inexistentes sino de promesas. Aún bajo ese supuesto resulta absurdo que crean que la gente establece alguna relación entre la solución a los feminicidios en el Estado de México y el rostro de la actriz Angélica Rivera; el desempeno del gobierno federal con los músculos de ""Atlantis"" o el interés perredista por los pobres con la lírica del grupo Maldita Vecindad. Ya deberían saber que la comunicación no es tan simple. Aunque el comediante de televisión Francisco ""Paco"" Stanley fue muy popular perdió la candidatura del PRI para ser asambleísta en el Distrito Federal.

Los individuos, como las sociedades, asimilan los mensajes recibidos sólo parcialmente; es decir, filtran la información enviada por un emisor con base en el conocimiento previo; así, quizá una persona admitirá la recomendación de un futbolista en cuanto a ropa deportiva, pero no en asuntos de política.

Contrario a lo que se creía en los primeros anos del siglo pasado, los medios de comunicación no son tan poderosos como para convencer a un individuo de algo para lo cual ya tiene una interpretación fundada en su experiencia directa. Quizá la gente carezca de la información disponible para periodistas e intelectuales, pero no es tonta.

Tal vez si de alguno de nuestros políticos y ex actores (como ""La Tigresa"" Irma Serrano) hubieran salido estadistas -similar a la concepción que de Ronald Reagan tienen muchos estadounidenses- podría el mexicano esperar sabias reflexiones políticas de su farándula, pero no es así.

En política la percepción es más importante que la realidad, pero es imposible separar una de la otra. Si los asesores de comunicación saben de eficacia en la materia entenderán que ofrecer acciones de gobierno es más redituable políticamente y menos costoso que proferir buenos deseos en horario estelar con estrellas de televisión.

No es sólo un asunto de falta de imaginación publicitaria, sino de la concepción que los políticos tienen del votante. Muestran, en los hechos, desprecio por sus electores en la medida en que prefieren darles imagen antes que propuestas. (El Universal)

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