"Probablemente ni indígenas sean -para considerarse tal se debe tener un dialecto como lengua materna, de acuerdo con los criterios que sigue el Gobierno Federal-, han sido de tiempo en tiempo denunciados por posesión y portación de armas de fuego de uso reservado al Ejército, han retenido y secuestrado a gente modesta a la que le montan campañas de desprestigio para exhibirlas como ""acaudalados caciques"" y ""despiadados talamontes"", han desafiado a la autoridad civil de su propio estado, desconocen los acuerdos a los que se han comprometido ante ésta, y ahora, se dan el lujo de bloquear vías que son fundamentales en el Sureste de México: las carreteras Panamericana y Transístmica.
Así, con malos modos, como siempre, quieren imponer a las autoridades de los tres niveles su acotada visión comunal de un diferendo agrario en el que por ser primero en tiempo, Chiapas es primero en Derecho. En fin, son los mestizos presuntamente monolingües del castellano, comuneros de los Chimalapas -entre ellos los más virulentos algunos chiapanecos de nacimiento-, sus aliados de Maderas del Pueblo y otras organizaciones no gubernamentales que en el pasado han sido severamente cuestionadas precisamente por su comportamiento, los que ahora demandan así por así incluso, la renuncia del gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, quien a juzgar por lo visto hasta hoy, ha buscado un acuerdo dialogado y evitado sumarse a la confrontación.
-¿Por qué no respetan la ley?
Ahora hay un problema adicional que reclama toda la energía del Gobierno Federal y es el desalojo inmediato e incondicional de ambas carreteras. Después habrá que continuar acelerando por parte de la Secretaría de la Reforma Agraria una solución definitiva del problema que viene afectado violenta e intermitentemente a las comunidades chiapanecas asentadas en el noroeste de Cintalapa, Chiapas.
En información que se dio a conocer este viernes, se pone énfasis en el hecho de que en el bloqueo hay varados camiones cisterna que acarrean grandes cantidades de diverso tipo de combustibles, lo cual, dada la naturaleza conflictiva por la que no pueden circular, constituye un gravísimo riesgo que las autoridades de la Federación no pueden darse el lujo de correr.
Urge pues intervenir y poner orden en Oaxaca.
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