No existe solo un detonante para que un adolescente o joven caiga en el consumo de alguna sustancia psicoactiva, “se trata de un problema multifactorial ya que las drogas no respetan edad, sexo, religión, posición económica, ningún factor”, manifestó Rosario Morales Pérez, psicóloga clínica de la Dirección de Salud Mental y Adicciones.
Señaló que en el núcleo de la familia es muy importante la protección, sin embargo, hoy día las familias han evolucionado y existe una diversidad en la tipología familiar. Antes era considerada el máximo grupo primario como factor de protección, pero actualmente se convierte —en algunos casos— en factores de riesgo.
Esto se puede apreciar desde el núcleo familiar, con que los padres dan a sus hijos como ejemplos, valores introyectados desde pequeños hasta todas las acciones que conllevan a la violencia en el hogar, alejándose de la protección que debería representar. Estos factores pueden ser determinantes.
En la actualidad, en muchas familias padre y madre deben salir a trabajar, por lo que descuidan en ciertos aspectos la supervisión de los hijos, como los límites, amistades, actividades y otros aspectos.
Enfatizó que se trata de dotar de herramientas a los hijos, que los ayuden a protegerse a sí mismos, pues “como papás podemos decir miles de veces que no consuman ninguna sustancia, pero en la adolescencia a veces lo prohibido representa un reto, por eso inician experimentando”.
La recomendación es informarse con especialistas y a través de medios oficiales —sobre los tipos de drogas, presentaciones, efectos y consecuencias—, para poder hablar sobre el tema con los hijos, enfatizando en el impacto que tiene en sí mismo, en su salud física y mental, así como en toda la familia una adicción
En caso de que un hijo o familiar haya caído en el consumo de una sustancia, al grado de una adicción, lo mejor es buscar el apoyo profesional adecuado para ayudarlo y enfrentarlo. Lamentablemente no todos lo hacen por miedo al estigma social.
En los centros de salud trabajan estrategias para padres y madres, pero también de joven a joven, a fin de formar redes de apoyo.












