La rabia es una enfermedad viral zoonótica grave que afecta el sistema nervioso central de los mamíferos, incluidos los humanos, y que, una vez que presenta síntomas, es mortal si no se recibió tratamiento preventivo oportuno.
De acuerdo con especialistas en salud pública y epidemiología, el virus se transmite principalmente a través de la saliva de animales infectados, mediante mordeduras, arañazos o contacto con mucosas.
Entre los principales transmisores se encuentran perros, murciélagos y zorros, aunque en zonas urbanas el riesgo se asocia de manera importante a perros en situación de calle.
La enfermedad ataca de forma directa el cerebro y la médula espinal.
Periodo de incubación
El periodo de incubación puede variar desde algunas semanas hasta varios meses, lo que en ocasiones retrasa la identificación del contagio.
Sin embargo, una vez que aparecen los síntomas, no existe cura, y el riesgo de muerte en humanos sin tratamiento oportuno alcanza el 99.99 por ciento.
En las primeras etapas, los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, malestar general y una sensación de hormigueo o ardor en la zona de la mordedura.
Conforme avanza la infección pueden presentarse signos más graves como hidrofobia (miedo al agua), agresividad, confusión, alucinaciones, parálisis, coma y, finalmente, la muerte.
Médicos veterinarios destacaron que los murciélagos representan un importante reservorio del virus, sobre todo en zonas rurales, mientras que en áreas urbanas la falta de control y vacunación de animales domésticos incrementa el riesgo de transmisión.
Prevención
No obstante, la rabia es prevenible; la aplicación inmediata de la vacuna antirrábica después de una posible exposición puede evitar el desarrollo de la enfermedad.
Por ello, ante cualquier mordedura o arañazo de un animal sospechoso, se recomienda lavar la herida de inmediato con abundante agua y jabón durante varios minutos y acudir de inmediato a un centro médico para valoración y, en su caso, iniciar el esquema de vacunación.
La vacunación antirrábica en perros y gatos se realiza de manera gratuita en centros de salud, como parte de las campañas permanentes de prevención.
Mantener al día el esquema de vacunación de las mascotas es una de las medidas más efectivas para cortar la cadena de transmisión y proteger tanto a los animales como a la población.












