En 13.8 por ciento de las parejas mexicanas, la decisión sobre si la mujer trabaja es tomada sólo por el hombre. En 11.1 por ciento de las parejas, el hombre decide cuándo tener relaciones sexuales. En 5.9 por ciento de las parejas, el hombre es quien decide quién usa métodos anticonceptivos. 38.2 por ciento de las mujeres está de acuerdo con que una buena esposa debe obedecer a su esposo en todo lo que él ordene. 68.1 por ciento está de acuerdo en que el hombre debe responsabilizarse de todos los gastos de la familia. Uno de cada seis nacimientos en el país ocurre en mujeres menores de 19 años.
En México, una de cada cuatro mujeres ha sufrido violencia física yÚo sexual a manos de su pareja. El 82 por ciento que ha sido víctima de violencia no lo denunció a las autoridades. En Chiapas, 90 por ciento de las denuncias de violencia contra las mujeres terminan en conciliación, porque los funcionarios concluyen que las lesiones de la víctima no son lo suficientemente graves o la denunciante no está decidida a seguir con el procesamiento judicial.
De las mujeres que trabajan, 10.4 por ciento lo hacen sin recibir pago alguno por su trabajo, en comparación con sólo cinco por ciento de los hombres en esta situación. La mitad de las mujeres que trabajan y perciben ingresos ganan dos salarios mínimos o menos, en tanto que sólo 32.2 por ciento de los hombres tiene ese bajo nivel.
Del trabajo desempeñado por las mujeres, más de tres cuartas partes es doméstico (76.9 por ciento) y casi una cuarta parte es externo (23.1 por ciento). En contraste, el trabajo realizado por los hombres se compone por 78.7 por ciento de tipo económico y sólo 21.3 por ciento doméstico; es decir, las proporciones son inversas.
La participación femenina en el poder público es muy limitado. En ambas cámaras legislativas es inferior a 23 por ciento: en la Cámara de Senadores son 18 por ciento y en la Cámara de Diputados 22.6. En las legislaturas locales las mujeres constituyen 20.3 por ciento. Ni siquiera se alcanza el 30 por ciento mínimo recomendado por organismos internacionales.
En las presidencias municipales, las instancias de gobierno más cercanas a la población, la participación de las mujeres es de 3.4 por ciento.
Tanto en el sector público como privado, el porcentaje de participación de las mujeres a nivel directivo es menor al 10 por ciento.
Queda claro que este día no es para festejar, sino para tomar conciencia de que aún existe un abismo entre los discursos que escucharemos -con motivo del Día Internacional de la Mujer- y los hechos. El Universal











