PUBLICADO EL MIÉRCOLES 11 DE ENERO DE 2006Damnificados, consideran que la reconstrucción anunciada es una burla más de los gobiernos Estatal y Federal. No hay nada en concreto ni indicios de apoyos. Las casas en terrenos de 6 por 6 metros no son más que una “mentada de madre” y un acto de irresponsabilidad contra la gente de escasos recursos, señaló en entrevista José Antonio Meza, presidente de la Colonia Miguel de la Madrid, que sufrió la pérdida total de 285 viviendas, por lo que todas las familias serán reubicadas, pero actualmente viven a la orilla del río.
Entrevistado en el patio de una casa ubicada en la zona destruida y en la que habitan 8 familias, el dirigente de la Colonia señaló que no ha habido respuesta del gobierno. “Nos prometieron ayuda, ahora se sabe que serán micro casas, eso no es más que una burla que no estamos dispuestos a aceptar. Actualmente vivimos a la orilla del río en casas que serán destruidas, pero que los propietarios nos prestaron”.
Agregó que no hay ayuda de despensas. Las cocinas comunitarias dejaron de funcionar desde inicios de diciembre y sólo vivimos con el apoyo de empresas privadas, iglesias que nos regalan productos y aquí las repartimos entre los más necesitados, puntualizó el entrevistado.
Formamos parte de la coalición de colonias afectadas, no nos hemos manifestado y quizás por eso están tratando de burlarse de nosotros, sin embargo, el próximo viernes determinaremos si realizamos o no movilizaciones,; vamos a exigir lo que nos prometieron, pues poco o casi nada nos han dado, expuso.
Afirmó que para la asignación de las casas se hizo un evento en donde entregaron documentos, pero sabemos que no hay avances en el lugar donde se construirán las casas. Nos ofrecen paquetes consistentes en una lavadora, un refrigerador pequeño y una estufa, pero es porque hay bodegas repletas de lo que regalaron empresas nacionales e internacionales, (como Bodega de la Marañonera, Rialfer Boulevard y almacenes de Diconsa).
Finalmente dijo que las autoridades publican muchas cosas pero en realidad no hay nada; estamos físicamente igual que un día después del desastre. Un ejemplo de la mentira del gobierno es el caso de los policías que detuvieron por robar despensas. Dicen que eso pertenece a los damnificados, pero no lo entregan, es sólo una forma de justificar; los policías son pobres como nosotros y sólo es una trampa que se les puso, señaló José Antonio Meza.












