Después de que en 1994 se descubriera a la Reina Roja (una de las piezas más importantes en la cultura maya), será en este 2020 cuando se presente en el museo de sitio del municipio de Palenque después de un largo trabajo de restauración, se trata de una pieza arqueológica de trascendencia internacional, dijo Juan José Solórzano Marcial, director en el estado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La actividad, que se llevará a cabo en los siguientes meses, cobra una trascendencia histórica para la arqueología mexicana y local, después del último caso asombroso que fue la tumba de Pakal.
El hallazgo de la Reina Roja ocurrió en abril de 1994 por la arqueóloga Fanny López Jiménez y, después del acontecimiento, Arnoldo González Cruz, otro arqueólogo de renombre, fungió como director del proyecto de rescate y restauración a lo largo de los últimos años.
Durante más de 25 años, explicó el director del INAH en Chiapas, se hicieron registros fotográficos, se aplicaron tecnologías actuales, se analizaron restos óseos, se ocupó dibujo antropológico y hasta configuración posible del cuerpo.
De los datos que se han hecho públicos, se calcula que la Reina Roja medía un metro con 58 centímetros y tenía menos de 40 años antes de que fuera enterrada en un sarcófago.
Todo se encontró tirado: los collares, penachos, la misma osamenta estaba regada junto a la tierra; había madera y hasta textiles. De 1994 al 2017, resaltó el del INAH, pasaron 23 años de trabajo que reunió a múltiples especialistas para reconstruir cada una de las piezas tiradas.
En estos momentos se está preparando el montaje museográfico donde se exhibirá a la Reina Roja y la decisión que se tomó desde la Dirección Nacional del INAH es que dicho monumento antropológico permanezca en Palenque.
“La Reina Roja es un trabajo que yo creo que las instituciones mexicanas abocadas a esto debemos presumir; primero, el trabajo permanente, hace una diferencia a la arqueología que hacen otros países”, expresó Solórzano Marcial
La arqueología mexicana, elogió, lleva un trabajo superior a los 100 años y, todos los proyectos que se han hecho en Palenque para alcanzar la imagen que hoy tiene, demoró 80 años.
Resaltó que el descubrimiento de la Reina Roja en 1994, no fue un suceso casual, llevó una investigación de entre ocho y 10 años, “no nos tropezamos” con las piezas arqueológicas, todo fue metódico y se dio el hallazgo.
“Van ustedes a ver a la Reina Roja, prácticamente como posiblemente se enterró. Ese es un trabajo que debe de presumir la arqueología mexicana, pero acompañada de otras disciplinas”, resaltó.
Para este 2020 se realizarán actividades sustantivas en el INAH, las cuales consisten en el mantenimiento de las 10 zonas arqueológicas que tiene Chiapas abiertas para el público.
Esa actividad, dijo, se hace todos los días y, cuando ocurren incidentes (como sismos o lluvias) el INAH entra con la restauración necesaria. Se le suman los trabajos de investigación entre antropólogos, arqueólogos e historiadores, a fin de descubrir nuevos datos de la arqueología mexicana y chiapaneca.
Finalmente, reconoció que falta trabajo por hacer y con los criterios adecuados, debido a que no todas las zonas arqueológicas son como Palenque; algunas tiene más información, otras son saqueadas y destruidas, por ello el recurso económico es indispensable para cuidar esos sitios mágicos.












