Chiapas cuenta con una gran diversidad ecológica y ambiental que permite la producción de más de 50 productos agrícolas, entre ellos el maíz, el más importante de los granos básicos, que convirtió en su momento al estado como el “granero del sureste”.
Zaynia Andrea Gil Vázquez, titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagyp), señaló que el crear políticas públicas en el tema agroalimentario ha sido muy trascendental para la soberanía alimentaria en la entidad.
Después de la pandemia el tema más importante es la soberanía alimentaria, “la autonomía de los hombres y las mujeres en el campo para que puedan desarrollar sus propios productos y comercializarlos sin intermediarios”, que puedan conservar las mejores semillas para el rescate de los maíces originarios.
Señaló que uno de los objetivos como gobierno ha sido visibilizar los productos primarios tan importantes que tiene el estado, en primer lugar, el maíz, el café y el cacao, granos milenarios de los que muchos chiapanecos todavía no conocen sus bondades.
Hay objetivos claros y factores que se deben evitar, como la pobreza, basados en los mecanismos marcados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Destacó la Ley general para el fomento y protección del maíz nativo, que se publicó en este sexenio, sobre la cual la dependencia a su cargo debe construir políticas públicas, como la de agricultura sostenible, implementada desde el inicio de la administración junto a diversos organismos como el Inifap y el Cimmyt.
Anteriormente no se trabajaba directamente con los productos de pequeña escala, por lo que, junto a otros investigadores y técnicos externos, crearon los comités para validar proyectos en agricultura, como los Prodeter (Proyectos de Desarrollo Territorial), con buenos resultados.












