Marco González * CP. Los derrumbes y los desgajamientos de los cerros por el rumbo de Jaltenango de la Paz (oficialmente denominado Ángel Albino Corzo), tiene preocupados a los productores de café de la zona Sierra, porque a decir de ellos la pasada época de lluvias fue menor que otros años.
Para don Matías Roblero, viejo cafeticultor del municipio de Siltepec, la falta de humedad está provocando que los cerros de desgajen porque los arbustos, hierbas, matorrales, renuevos y arbolado en general se está debilitando precisamente por la falta de las lluvias.
En promedio, las lluvias en esa zona de la Sierra Madre de Chiapas fueron de la mitad de años anteriores. Esos son parte de los efectos del cambio climático que se empiezan a resentir en la zona Mesoamericana de nuestro hemisferio, consideran algunos lugareños que han solicitado un estudio al respecto.
Jamás se había visto las lluvias a finales de noviembre y lloviznas a principios de diciembre, apunta don Matías, pero eso no significa que la cantidad de agua sea como en años anteriores y lo cual se refleja en la producción que no será la misma.
Efecto económico
Para algunos sociólogos rurales como Fernando García Gómez, la baja de la producción del café generará problemas económicos, sociales y hasta familiares, porque sin los recursos de las remesas, muchas familias de la Sierra pueden pasar duras penurias. Ellos ya se habían acostumbrado a un nivel de bienestar y será muy difícil descender una vez más, subrayó.
Hasta la temporada de huracanes en el Pacífico y el Atlántico fueron atípicos, dijo el especialista chiapaneco. Por ello las lluvias fueron menores y eso incidirá en la humedad de la zona que es de donde se nutre fundamentalmente el café, corte que se empieza hacer a partir de este mes de diciembre.
La falta de humedad en la región de la cafeticultura por excelencia de Chiapas que se conforma por los municipios de Siltepec, Jaltenango, Motozintla, La Concordia, Tapachula, Bellavista, Chicomuselo y hasta Frontera Comalapa entre otros, también generará alteraciones para el hábitat de muchos animales que en busca de alimentos puede merodear por las comunidades, apunta el biólogo José Luis Tello Hernández, además de la proliferación de algunas nuevas especies en la zona.
Por la misma falta de humedad, muchas comunidades y ciudades de la zona pueden empezar a padecer mayor estiaje. Eso va a generar que la gente exija a sus autoridades agua, cuando menos para sus necesidades más apremiantes como es para la comida y el aseo personal, considera el biólogo serrano.
En las escuelas la falta de agua puede generar que las enfermedades aumenten, desde las gastrointestinales hasta las nuevas como la influenza, considera el doctor Mario Gramajo Pinto, quien muchos años vivió en la zona serrana de Chiapas y conoce las carencias en los servicios de las comunidades y pueblos de la zona cafetera.
El promedio de lluvia en algunas zonas de la Sierra es de más de mil 100 milímetros hasta los dos mil 800 anuales y en esta ocasión apenas se llegó a los 800 en el mejor de los casos, dicen los productores. No todo el potencial de los cafetos se pudo desarrollar y por eso habrá una merma considerable en la producción que se traducirá en menos dinero para la familia en estos tiempos tan difíciles, argumenta don Matías.
La situación en muchas comunidades de la Sierra Madre que dependen del café y en años recientes de los envíos de dólares de los migrantes, no será fácil este año.
Allá en Estados Unidos muchos se han quedado sin trabajo es están esperando algunos años que les envíen desde aquí para poder aguantar el invierno allá, sin poder laborar, advierte García Gómez.
Un problema climático puede desencadenar una serie de problemas económicos, sociales y hasta de salud pública, dicen por separado los entrevistados por Cuarto Poder. Desde 1998, cuando impacto de llenó el primer huracán en la zona serrana se comprometieron las autoridades a reforestar la zona. Hasta ahora, eso solamente se ha cumplido en el papel, considera el viejo Matías.











