El riesgo que pueden significar las mascotas domésticas, como perros y gatos, hacia la biodiversidad de San Cristóbal puede ser contrarrestado con la consciencia y conocimiento sobre las nuevas propuestas de cuidado animal, así lo indica el responsable del Centro de Control Canino Municipal, Miguel Ángel Aguirre.
En entrevista, el especialista señala que tanto los perros y gatos, como cualquier otra especie introducida a un área que no es la suya, afecta a la fauna local. En el caso de los caninos, es el crecimiento del relleno sanitario lo que también provoca una mayor afluencia de estos animales, desplazando a otras especies como tlacuaches, ardillas, armadillos y hasta erizos.
Gatos
Los gatos, recalca Miguel Ángel Aguirre, tienden a ser más depredadores, lo que se agrava si hay presentes algunas cruzas con razas como la Maine Coon, que llegan a pesar hasta seis kilos. Su presencia merma la existencia de algunas aves y pequeños reptiles.
“Ahora es más difícil que en el jardín se vea una lagartija o un cenzontle que llegaban a los árboles de la ciudad, es una alteración al ecosistema y hay un riesgo incluso para la salud humana”, agregó.
Indoor
Actualmente, dijo, hay una práctica en tendencia llamada “indoor”, la cual consiste en mantener a los gatos dentro de casa, para que no depreden y pongan en peligro de extinción a otras especies.
El especialista aclara que por estar encerrado, el gato no va a padecer ningún trastorno, y que el tutor puede proveer de elementos como juguetes, repisas y rampas. Señala que esta práctica también protege al gato de enfermedades como el sida o la leucemia, transmitidas durante las peleas.
El médico veterinario señala que, hasta donde tiene conocimiento, la cuestión de la tenencia responsable de mascotas no se está incluyendo en el actual Reglamento para el derecho humano al medio ambiente sano, promovido por la dirección municipal de Ecología y Medio ambiente.
Sin embargo, aceptó que el tema debe ser incluido en el documento, sobre todo porque, más allá de un enfoque antropocentrista, el cuidado animal también repercute en la salud pública, tomando en cuenta que hay alrededor de 900 enfermedades zoonóticas.












