La tía Tey y su legado

La tía Tey y su legado

María Esther Jiménez, quien era conocida como doña Tey, dejó su legado como preparadora tradicional de pozol a sus tres hijas, quienes continúan con esta actividad todos los días en el mercado “Juan Sabines” del centro de Tuxtla Gutiérrez.

María de Lourdes Jiménez Jiménez comentó que el negocio lo empezó su madre hace casi 38 años, cuando ella y sus dos hermanas eran muy pequeñas, pero que desde entones comenzaron a ayudarla.

Doña Tey comenzaba a trabajar desde las cuatro de la mañana, al igual que lo hacen actualmente sus tres hijas con las actividades para la preparación de la bebida prehispánica, y continúan trabajando a lo largo del día hasta las 4:00 o 5:00 de la tarde.

Preparación

Doña Lourdes cuenta que primero se pone a cocer el maíz y de ahí se sacan tres tipos de masa caliente. La primera es la que se hace tras el cocimiento del maíz, se retira y se pasa por una segunda cocción, para que de ahí se obtenga el maíz reventado, el cual es el preferido de los bebedores de pozol.

En una segunda etapa sale la masa fina, que de nueva cuenta se trabaja caliente; y la tercera es grueso caliente.

Tras obtener la masa se dora el cacao y se le coloca canela, para después acudir al molino, y eso lleva al menos un par de horas. Así que cerca de las siete de la mañana ya se dirigen al mercado “Juan Sabines”, a fin de preparar el pozol para los primeros clientes que comienzan a llegar.

La venta

Muchos de los clientes son los propios locatarios del mercado y algunos más son comerciantes del centro o trabajadores de las dependencias de gobierno que están cercanas.

Doña Lourdes confiesa que la gente prefiere el pozol de cacao, quienes pasan casi a diario y después continúan con su camino, porque es una bebida que sustenta, llena, por lo que es una costumbre.

Comentó que desde hace ya varios meses los insumos del pozol son más caros, por lo que han tratado de mantener sus precios, pero los costos del maíz, cacao, canela y gas han incrementado.

Reconoció que desde hace alrededor cuatro años comenzó la celebración del Día del Pozol, cada 18 de marzo, como una iniciativa de las vendedoras del mercado “Juan Sabines” y gradualmente se ha ido retomando, por lo que a las 12:00 del día se regalan varios litros de pozol a las personas que acuden al centro de abastos.