La tortillería que se niega a desaparecer

La tortillería que se niega a desaparecer

Fundada desde 1975, la tortillería “Cristel 2” es la único negocio de Tuxtla Gutiérrez que aún realiza el proceso de nixtamalización para la producción del mismo nixtamal; a pesar del paso de los años y de los altos costos que significa su operación, se niega a desaparecer.

Luis Enrique Palomeque Ramírez, quien es el actual propietario del negocio, apunta que en su arranque solo se usaba maíz para la producción de la tortilla; años más tarde apareció la harina, la cual empezó a comercializarse cerca de 1985.

Su padre y su tío fueron trabajadores de una tortillería, por lo que aprendieron la forma de hacer este producto y así decidieron emprender, de modo que nacieron las dos primeras tortillerías “Cristel”.

Desde sus inicios, la empresa se encuentra en la 6.ª calle Norte, entre las avenidas 8.ª y 9.ª Poniente de la capital. Desde las primeras horas de la mañana se activa la maquinaria.

El proceso incluye la compra del maíz, para luego lavarlo, cocerlo en una olla metálica -a lo largo de hora y media-, y cuando el maíz revienta, se saca y deja enfriar a lo largo de un día completo para que crezca. Al siguiente día se comienza el lavado del nixtamal para que caiga en el molino y se obtenga la masa, la cual finalmente se lleva a la maquiladora de tortillas para obtener el producto final.

Labor

Explica que para estas actividades se requiere de un trabajador especializado en el proceso, y actualmente solo cuentan con un mismo empleado en las tortillerías, quien labora haciendo la masa para luego recoger la tortilla y finalmente despachar al cliente.

Comenta que la inversión en energía eléctrica es elevada porque se prenden al menos un par de motores durante el proceso de nixtamalización, a lo que se le suma el consumo de gas.

Confiesa que es satisfactorio ver el resultado final del trabajo y el sabor que se logra, por lo que ofrecen un tortilla de alta calidad, e incluso, la masa que se puede utilizar para la elaboración de tamales, gorditas y otros productos, como el pozol.

Comenta, además, que la producción de la tortilla con maíz es lo más sano posible para el consumo, ya que se conservan nutrientes de manera natural.

La tortillería “Cristel 2” es una fuente de empleo para 10 familias, lo que motiva a su propietario, pero también señala que se transforma en un gran esfuerzo para operar y administrar, ya que se tiene que pagar prestaciones, como el servicio del Seguro Social, lo cual significa una inversión cercana a los 17 mil pesos mensuales.