El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, lamentó las acciones de violencia que se han llevado acabo en algunas zonas de la entidad por el alza en los combustibles y alentó a la población a evitar este tipo de expresiones que en nada abonan a la estabilidad.
“Es legítimo que se exprese el pueblo ante lo que sienten es injusto, que salgan a las calles y a las redes sociales. Apoyamos al pueblo en sus manifestaciones, pero no así en las expresiones violentas”, dijo.
Añadió que es necesario que el pueblo se organice en trabajos comunitarios, en alternativas políticas a los partidos, en ayudas solidarias.
En conferencia de prensa, luego de la homilía dominical, agregó que la Iglesia no apoya la violencia destructora, los saqueos, el vandalismo, el atropello a los derechos de terceros, los bloqueos carreteros contra quienes nada deben y nada pueden hacer para revertir los aumentos en los precios de los combustibles.
Agregó que la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez se suma a los llamados de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) al gobierno, legisladores y partidos políticos a reconsiderar el gasolinazo y resolver esta coyuntura de manera inteligente y creativa.
Exhortó a los ciudadanos para que su descontento y su malestar, comprensible, se encaucen a través de medios pacíficos, creativos y respetuosos de la ley.
“Nunca la violencia, el vandalismo, el saqueo o la afectación a las vías de comunicación serán el camino. Es urgente construir lazos solidarios verdaderos que promuevan el diálogo, la confianza y la certidumbre entre nosotros. Evitemos la confrontación estéril y la anarquía, pues estas conductas no resuelven los grandes problemas del país, sino que dividen aún más a la nación”, concluyó.












