Lacandones alertan por crisis de agua

Lacandones alertan por crisis de agua

Chankin Kinbor Chambor, indígena lacandón, se presentó en la Cámara de Diputados Federal para externar su preocupación por la desaparición de los mantos acuíferos y la disminución del volumen de agua del río Usumacinta y de lagos, en la que enfatizó la presencia destructora del hombre en la naturaleza.

Kinbor Chambor expuso, ante las y los legisladores federales, los fenómenos ambientales del cambio climático que ya están presentes en la región y que son producto de la actividad del ser humano que ha sobre explotado los recursos naturales.

“Esta desaparición y disminución del agua son anuncios irreversibles del impacto que el hombre ha causado en la naturaleza. Es importante ver que están sufriendo poblaciones enteras que de la noche a la mañana se quedaron sin el vital líquido”, alertó el originario de la comunidad Lacanjá Chansayab, del municipio de Ocosingo.

Además de los efectos del cambio climático, la Selva Lacandona ha perdido más del 70 por ciento de su cobertura arbórea derivada de la deforestación, invasiones, así como de la actividad agrícola y ganadera.

La falta de lluvias en la región Selva Lacandona, ha sido notoria cada año, lo cual ha alarmado tanto a las comunidades mayas-lacandones como ambientalistas.

En 2019, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) confirmó que los municipios de Juárez, Ocosingo, Reforma y Benemérito de las Américas vivieron una sequía extrema.

La Comisión comentó que estos cuatro municipios habrían registrado pérdidas mayores en cultivos y pastos, con un riesgo de incendios forestales extremos, y escasez en la disponibilidad del agua desde hace meses.

Una de las consecuencias de la prolongada sequía se presentó en julio del año pasado, cuando en la región Selva Lacandona, los lagos y lagunas dentro de la Reserva de la Biosfera “Montes Azules” registraron un nivel muy por debajo de su normalidad.

Son las lagunas temporales en esta reserva, las que más se ven afectadas por la falta de lluvia en la Selva, pues la mayoría de ellas, se nutren de los ríos que captan el agua pluvial, que a su vez se convierten en abastecedores de estos cuerpos de agua.

Debido a esto, Adrián Méndez Barrera, director de la Región Frontera Sur, Istmo y Pacífico Sur de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), mencionaba en su momento, que las lagunas de Montes Azules disminuyeron hasta en un 85 por ciento de su nivel regular. La última sequía parecida se suscitó en los años 50, cuando se secó completamente y se tuvo un periodo de siete años para recuperar su condición óptima.

Aunado a esta reducción de los recursos hídricos, Kinbor Chambor destacó la reducción del territorios selváticos para la producción de alimentos, causada por la pobreza de los pueblos, así como de la presencia de los grandes consorcios, productores de alimentos que no se detienen a pesar del deterioro ambiental que ocasionan.

“Hoy les pido a todos ustedes poner atención a estas situaciones, ya que los indígenas producen sin contaminar el ambiente, todavía más, nuestro trabajo enfría el planeta. También solicitó que ya no sigan criminalizando a los indígenas ni a sus productos alimenticios”, concluyó desde la tribuna de la Cámara de Diputados.