Hablar de la Selva Lacandona ahora es referirse a lo que queda en la Reserva Montes Azules.
Autoridades de Bienes Comunales de la Lacandona han advertido en el pasado de la amenaza que se cierne sobre Montes Azules, toda vez que en el corazón de dicha reserva se encuentran asentamientos, lo cual se suma a la depredación que se realiza desde todos sus bordes.
La deforestación en los últimos años se estima en más de cien hectáreas por día, lo cual plantea un escenario previsible de agotamiento en sólo unos año más.
La presencia de nuevos grupos colonizadores que cada vez entran más adentro de las zonas protegidas e incluso en los Bienes Comunales, hace ver la urgencia de hallar alternativas que puedan ofrecerse a esos grupos con el propósito de que no deforesten más, pues de acuerdo con la versión de la autoridad de Bienes Comunales, los desmontes en la Selva continúan cada año. Santa Clara es un ejemplo de lo anterior, y pese a que han interpuesto demandas penales desde septiembre de 1998, la situación persiste, pues además de los 26 poblados invasores que están ubicados e identificados, existen otros más.
Los lacandones opinan que tienen una vida diferente de trabajo respecto de otros grupos indígenas. Se han quejado de que los grupos invasores desmontan cinco ó seis hectáreas para pasto de ganado y al siguiente año vuelven a hacer lo mismo. Ven en esa actividad uno de los motivos del descenso de su 'inventario forestal'. Por eso se está acabando la Selva, dicen. A ellos una hectárea les da para cinco años y allí han vivido cientos de años sin causar daño a la Selva Lacandona, ha señalado uno de los comisariados de los Bienes Comunales de la Lacandona
El Semental, Laguna Suspiro, Laguna Ocotal y Nueva Ranchería Miramar, son algunos de los asentamientos que en el pasado se metieron dentro de la Reserva Montes Azules, en las que cada año hicieron desmontes de 15 ó 20 hectáreas.
La comunidad lacandona --de unos mil 250 habitantes entre Lacanhá, Metzabok y Nahá-- ha advertido del problema.
Es opinión generalizada de la Comunidad Lacandona que la invasión a los Bienes Comunales es constante y cada año se crean nuevos poblados que desmontan la Selva, lo cual representa un problema que está allí desde hace aproximadamente 30 años y que se agrava cada año con la presencia adicional de los incendios forestales desatados por esos mismos colonizadores.
De los grupos ecologistas y conservacionistas poco se sabe, menos del trabajo que realizan aquí.











